Willie Rosario, Willie Torres y Willie Rodríguez: vivir de la música
Max Salazar dedica tres capítulos a tres músicos que se llamaban Willie. Willie Rosario dirigió una orquesta que fue una escuela, Willie Torres cantó con Joe Cuba y Charlie Palmieri, y Willie Rodríguez tocó el piano con Machito. Los tres cuentan la misma historia por debajo: la de ganarse la vida con la música latina en Nueva York.
Equipo mambero.es · 7 min de lectura · actualizado el
Capítulo 19 de 19ver todos
- Willie Rosario nació en Coamo (Puerto Rico) el 6 de mayo de 1930 y formó su orquesta en 1958.
- Su LP «Nuevos Horizontes» lanzó a Tony Vega y Gilberto Santa Rosa.
- Willie Torres nació el 30 de octubre de 1929 y fue la primera voz del Joe Cuba Sextet.
- Torres se jubiló como conductor de autobús de Nueva York, con pensión.
- Willie Rodríguez, pianista, nació el 20 de julio de 1951 y grabó con Machito un disco que ganó el Grammy de 1982.
El oficio de músico latino
Para entender estas tres vidas hace falta un poco de contexto. Los músicos latinos de Nueva York estaban en el Local 802, el sindicato de músicos. Los directores registraban allí cada contrato con el nombre y el número de la Seguridad Social de cada músico, y se retenían impuestos, Seguridad Social y pensión.
Había dos tarifas. La clase A, la mejor pagada, era la de los teatros de Broadway y los grandes hoteles. La clase B, la de los salones de baile. Muy pocos músicos hispanos llegaban a trabajar en locales de clase A.
A principios de los cincuenta el sistema se rompió. Las nuevas discográficas convencieron a muchos músicos de no registrar los contratos. Algunos salones pagaban menos de lo pactado con el sindicato, y los músicos acabaron dándose de baja. Según Salazar, por esos pagos en negro muchos llegaron a la vejez sin ahorros ni pensión.
Willie Rosario, el timbalero que no se aparta del pulso
Fernando Luis Rosario-Marín nació el 6 de mayo de 1930 en Coamo, Puerto Rico. Con ocho años marcaba ritmos en una lata de manteca. Pasó por la guitarra, el saxo y el contrabajo. En 1951 se mudó al Bronx y en el PalladiumPalladiumLa sala de baile de Broadway con la calle 53, en Nueva York, que entre 1948 y 1966 fue la casa del mambo, con las orquestas de Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez.ver más en el glosario → vio a Tito Puente tocar «Mambo la Roca» en el centro del escenario. Se quedó hipnotizado por la precisión de sus golpes y se puso a estudiar batería.
En 1953 tocó unos meses con Noro Morales. Luego pasó cinco años con Johnny Seguí, un conjunto de los primeros con tres trompetas, con un joven Eddie Palmieri al piano. En 1958 Seguí se fue a Puerto Rico y Rosario se quedó con los músicos. Tito Rodríguez le enseñó en su casa a dirigir una orquesta disciplinada, y los dos Titos le prestaron arreglos.
En 1962 le fichó Al Santiago para su sello Alegre. En un club oyó a un conguero cantar un merengue y le ofreció ser su cantante: era Frankie Figueroa. Con él grabó «El Bravo Soy Yo», y su versión de «GuaguancóGuaguancóLa forma más conocida de la rumba cubana, con tambores y canto, y un baile de pareja de juego y persecución.ver más en el glosario → Bonito» fue un éxito.
Cuando Alegre quebró, Rosario descubrió cómo funcionaba el negocio. La contratación era como un circo ambulante: los mismos números giraban de club en club, y quien no tenía agente no trabajaba. Dio clases de percusión, vendió alimentación de día y supervisó una sala de correo de noche. En 1967 presentaba además un programa de latin jazz en la radio, en español. Pete Bonet le dio doce fechas en el CorsoCorsoEl club de la calle 86 de Manhattan que heredó el baile del Palladium en los años setenta.ver más en el glosario →, pero en 1970 la nueva dirección canceló el contrato.
La salida estuvo en Puerto Rico. «El BarrioEl BarrioEast Harlem, en Manhattan, entre las calles 96 y 125: el barrio de los puertorriqueños de Nueva York desde 1919 y la cuna de su música latina.ver más en el glosario → Obrero a la Quince» llegó al número 1 en la isla y fue su mayor éxito. Se mudó allí y a los seis meses trabajaba sin parar. Firmó con Bronco, el sello de Bobby Valentín. Entre 1984 y 1985 los oyentes del programa de radio de Salazar no paraban de pedir temas de su LP «Nuevos Horizontes», con «Babarabatiri», «Lluvia» y «Changó Tá Vení».
Sus cantantes de entonces, Tony Vega y Gilberto Santa Rosa, se convirtieron después en estrellas. Por eso Salazar dice que su orquesta fue una auténtica escuela. A principios de los noventa llevaba treinta discos, algunos nominados al Grammy.
Willie Torres, el cantante que aprendió otro oficio
Willie Torres nació el 30 de octubre de 1929, hijo de puertorriqueños de East Harlem. De niño ganó un concurso de canto en una visita a la fábrica de Coca-Cola. Admiraba a Mel Tormé y a Frank Sinatra. En 1945, con 16 años, entró como cantante en Pappy Alí y sus Rumberos, con un pianista de 14 años, Gil López, que luego tocaría con los dos Titos.
El grupo se deshizo en 1947 y Torres pasó cinco años conduciendo un camión en el distrito textil. En 1952 conoció al pianista Nick Jiménez en un club de la calle 102, se ganó el puesto cantando en inglés y así acabó siendo la primera voz del Joe Cuba Sextet.
Dejó a Joe Cuba para sustituir a Santitos Colón con José Curbelo. Hizo la audición en casa de Curbelo cantando durante dos horas todo el repertorio de Colón. Pero nunca llegó a grabar con él, y en 1959 Curbelo disolvió la orquesta. Salazar se pregunta si fue un error: su sustituto en el sexteto, Cheo Feliciano, acabó siendo una superestrella.
En 1961, con la moda de la charangaCharangaLa orquesta cubana de flauta, violines, piano, bajo y percusión, heredera de la orquesta típica del danzón.ver más en el glosario →, entró en La Duboney de Charlie Palmieri. Cantó boleros como «La Vida Es Un Sueño» y «Hoy Como Ayer» y mambos como «El Vendedor de Mangos» y «El Yerbero». Reconoce que Palmieri le enseñó tonalidades, cambios de tono y trucos de grabación. Grabó también con Orlando Marín y con el La Playa Sextet, y entre 1965 y 1966 volvió con Joe Cuba, en plena época del boogalooBoogalooLa mezcla de soul y R&B con ritmos latinos que hicieron los jóvenes de Nueva York entre 1966 y 1969, con Joe Cuba, Pete Rodríguez o Joe Bataan, justo antes de la salsa.ver más en el glosario →.
A principios de los setenta, tras miles de kilómetros por el Caribe, Centroamérica, Sudamérica y México, buscó estabilidad. Se hizo conductor de autobús en Nueva York y siguió grabando cuñas de radio y televisión. Se jubiló a principios de los noventa, después de veinte años al volante, con pensión y seguro médico. Su consejo: si no estás en el sindicato con derecho a pensión, aprende otro oficio.
Willie Rodríguez, el pianista que estudió
Willie Rodríguez nació el 20 de julio de 1951 y se crio en el South Bronx. Era el menor de tres hermanos y su padre los abandonó. En la iglesia presbiteriana del barrio se sentaba detrás del pianista. Con 13 años consiguió una beca en una escuela preparatoria de Kingsville, Texas, y allí se tomó en serio la música: piano clásico, piano de iglesia y canto.
Su escuela de música de baile empezó en la Orquesta Cuda de Wayne Gorbea, que había sido compañero suyo en el colegio. Gorbea le dio la partitura de un guaguancó con cuatro compases en blanco: el guajeo no estaba escrito y tuvo que aprenderlo cantado. Luego estudió con Popi Peña, Nicholas Rodríguez y Paquito Pastor.
| Años | Con quién | Dónde |
|---|---|---|
| 1972 | La Conspiración de Ernie Agosto | Clubes de Westchester Avenue, en el Bronx |
| 1976 | Pete «El Conde» Rodríguez | Havana–San Juan Club |
| 1977–1978 | Machito | El Corso, el Casablanca y una gira por Puerto Rico |
| Finales de los setenta | Charanga América | Nueva York, antes de irse a Tampa |
| Desde 1979 | Trío de Jerry Jerome | Locales de lujo como el Playboy Club de Chicago |
| 1993 | Conjunto Libre | Nueva York |
A la orquesta de Machito la llamaba la universidad Machito. Una noche en el Corso le contó a Machito que su madre estaba ingresada. Al día siguiente Machito y Graciela fueron a verla al hospital y le dijeron que su hijo era de los mejores pianistas que habían pasado por la orquesta. Ella murió poco después.
Le había prometido sacar un título, y se licenció en psicología. Con Machito grabó «Machito and His Salsa Big BandBig bandLa orquesta grande del jazz de los años treinta y cuarenta, con secciones de trompetas, trombones y saxos.ver más en el glosario →», que ganó el Grammy de 1982. Luego llegó la llamada sequía de la salsa, de 1982 a 1988: las emisoras latinas preferían el merengue y las baladas, y la mayoría de los salseros de Nueva York lo pasó mal. Él se salvó gracias a su plaza de profesor en un colegio del Bronx.
Lo que enseñan los tres
Las tres historias acaban en el mismo sitio. Rosario aprendió el negocio cuando su sello quebró. Torres se jubiló con pensión porque tuvo otro oficio. Rodríguez dice que la educación le hizo independiente, porque la mayoría de los músicos acompañantes no tiene seguro médico ni de desempleo.
Y hay un detalle para quien baila on2On2La salsa en línea en la que el paso que cambia de dirección, el break, cae en los tiempos 2 y 6 del compás, con la conga y la campana.ver más en el glosario →. Salazar describe a Rosario como un timbalero que casi nunca hace solos, un batería rítmico que no se aparta del pulso. Es justo lo que agradece un bailarín: una orquesta que manda en la pista porque nunca deja de marcar el tiempo.