antes del palladium1919–1950

Rafael Hernández y Gabriel Oller: las canciones y las tiendas de El Barrio

Rafael Hernández escribió las canciones que cantaba todo El Barrio, y su hermana Victoria abrió la primera tienda de música hispana de East Harlem. Gabriel Oller abrió la segunda y grabó en su trastienda a los músicos del barrio. Entre los dos explican de dónde salían los discos que se bailaban.

Equipo mambero.es · 7 min de lectura · actualizado el

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datos clave
  • Victoria Hernández abrió su tienda en Madison Avenue, entre las calles 113 y 114; el libro da como fecha 1927 y también 1928.
  • Rafael Hernández compuso «Lamento borincano», «Cachita», «El cumbanchero» y «Preciosa», entre otras.
  • Gabriel Oller nació en Santurce el 12 de octubre de 1903 y abrió el Spanish Music Center en 1934, en la Quinta Avenida con la calle 110.
  • Su sello Dynasonic grababa en la trastienda y pagaba 3 dólares por músico y sesión.
  • En 1945 Oller fundó Coda; Noro Morales fue el primero en grabar para el sello.
  • Sus matinés del Club Tico Tico, desde febrero de 1947, reunían a más de 500 bailadores en el Manhattan Center.

Si a principios de los cuarenta se hubiera votado al músico puertorriqueño más popular, Rafael Hernández habría ganado de calle. Ni Pedro Flores, ni Daniel Santos, ni Noro Morales se le acercaban.

Retrato en blanco y negro de Rafael Hernández ya mayor, con chaqueta de tweed
Rafael Hernández Marín a principios de los años sesenta. Foto: Autor desconocido · Dominio público

Salazar tenía siete años en 1939 y recuerda que «Cachita» sonaba en todas partes: en la calle, en las bodas, en los salones. A los bailadores les gustaba sobre todo la versión rápida de Xavier Cugat, cantada por Machito.

Según su hermana Victoria, sus melodías seguían su estado de ánimo. Cuando estaba alegre salían «El cumbanchero» o «Campanitas de cristal»; enamorado, «No me quieras tanto» o «Ausencia». Escribió pocas canciones de protesta, pero «Preciosa», «Los carreteros» y «Lamento borincano» hablan de la pobreza de la isla y del dominio colonial.

De Aguadilla a la calle 99

Hernández nació en Aguadilla. Le crio su abuela, con quien empezó a estudiar música a los diez años. Tocó corneta, violín y trombón, y en 1915 entró en la banda municipal de San Juan.

En la Primera Guerra Mundial sirvió en una banda del ejército estadounidense en Europa. Llegó a Nueva York en 1918 y el resto de la familia, en 1919. Las pocas familias puertorriqueñas vivían entonces alrededor de la calle 99 y la Tercera Avenida, y se reunían a diario en una bodega de la calle 102.

Según Victoria, la primera orquesta que tocó música latina en Nueva York fue un cuarteto de su hermano, en una fiesta de la calle 99. Siguió tocando en fiestas caseras hasta 1920, cuando un baile en un salón del Bronx acabó en una pelea entre puertorriqueños y anglos, con muchos heridos. Desanimado, se fue a Cuba, donde se enamoró del bolero.

Volvió en 1925 y formó el Trío Borinquen, con el dominicano Señor Mesa y Salvador Ithier. Grabaron en Puerto Rico temas como «Capullito de alelí», que en 1928 Rafael registró también para RCA Victor.

Victoria y la primera tienda de discos

Victoria Hernández abrió la primera tienda de música hispana de East HarlemEl BarrioEast Harlem, en Manhattan, entre las calles 96 y 125: el barrio de los puertorriqueños de Nueva York desde 1919 y la cuna de su música latina.ver más en el glosario → en Madison Avenue, entre las calles 113 y 114. El libro da dos fechas, 1927 y mediados de 1928. Vendía discos de 78, rollos de pianola, maracasMaracasDos sonajas con semillas que acompañan al son y a la salsa, muchas veces en manos del cantante.ir al glosario →, guitarras y cuerdas, y en un cuarto del fondo daba clases de piano.

Victoria aseguraba haber sido la primera en grabar música latina en Nueva York, con su propio sello, Disco Hispano. La pianola era importante: en las fiestas caseras donde no se podía pagar a un grupo, ponía la música. Rafael ganaba dinero arreglando danzas, danzonesDanzónEl baile de salón cubano nacido en Matanzas en 1879.ver más en el glosario → y boleros para esos rollos.

En 1930 la tienda se mudó a un local mayor de Madison Avenue. A mediados de los treinta Victoria tuvo de alumnos a Tito Puente y a Joe Loco. Puente le pidió un día que le dijera a su madre que prefería la batería al piano.

«Lamento borincano» y los años de México

Sobre el origen de «Lamento borincano», de 1929, el libro recoge dos versiones. En una, Victoria le echa del cuarto del fondo para dar clase y él se sienta en el bordillo con su guitarra y la escribe allí mismo; Gabriel Oller decía haberlo visto. En la otra, la escribe tras un viaje a Puerto Rico, impresionado por la miseria.

En 1933 el éxito de «Capullito de alelí» le llevó a México, donde estudió en un conservatorio, dirigió una big bandBig bandLa orquesta grande del jazz de los años treinta y cuarenta, con secciones de trompetas, trombones y saxos.ver más en el glosario → y compuso «Preciosa». En 1947 el gobernador Luis Muñoz Marín le pidió cambiar el verso que hablaba de un tirano, una referencia a Estados Unidos. Ese año volvió a Puerto Rico como asesor musical, primero de la Puerto Rican Symphonette y luego de la emisora pública WIPR. Murió el 11 de diciembre de 1965 y tuvo un funeral de Estado.

Gabriel Oller y el Spanish Music Center

Gabriel Oller nació en Santurce el 12 de octubre de 1903 y llegó a Nueva York con su familia de joven. Tras leer un anuncio sobre electrónica decidió dedicarse a grabar actuaciones, y estudió de noche en una escuela técnica de Brooklyn.

En 1934 abrió con su hermano Vicente la segunda tienda de música hispana de Harlem, Tatay's Spanish Music Center, en la Quinta Avenida esquina con la calle 110. Estaba a pocos pasos del Teatro San José y del Park Palace.

Aquella esquina era la oficina de empleo de los músicos. A finales de los treinta se veía allí a Noro Morales, Pedro Flores, Bobby Capó, Augusto Coen, Mario Bauzá o Machito. Quien quería contratar un grupo llamaba a la tienda y Oller avisaba a los de fuera. Un director podía ganar 10 dólares por noche; un músico de acompañamiento, 3.

Dynasonic: discos hechos en la trastienda

Para competir con el nombre de Hernández, Oller fundó Dynasonic, la segunda discográfica puertorriqueña. Grababa en la trastienda a tríos y cuartetos del barrio y pagaba 3 dólares por músico y sesión. Nunca prensó más de 200 copias de un disco.

De 1934 a 1941 vendió discos de Noro Morales, del Conjunto Caney y de muchos grupos del barrio que luego grabarían para Decca. Lo que más se vendía era el aguinaldo: antes de Navidad, los puertorriqueños compraban todos los que había. Durante la guerra, con la goma laca racionada, Oller prensaba sus discos en México y Canadá.

Coda, SMC y el Club Tico Tico

En enero de 1945 Oller fundó Coda Recording Company, en la Sexta Avenida con la calle 52. El 16 de enero Noro Morales fue el primero en grabar para el sello, con temas como «Rhumba Rhapsody», «Begin the Beguine» y «Bangin' the Bongos».

Con el locutor Art «Pancho» Raymond, de la emisora WEVD, creó el sello Spanish Music Center (SMC) y unas matinés de baile los domingos, el Club Tico Tico. Empezaron el 23 de febrero de 1947 con las orquestas de Machito y Alfredito Valdés: 1,50 dólares por cinco horas de baile y más de 500 personas en la pista del Manhattan Center. Duró poco; los capítulos del libro no coinciden en cuándo acabó.

  • «Encanto cubano», de Alfredito Valdés, fue lo más vendido de SMC. Lo arregló Tito Puente para una sesión de junio de 1949.
  • Tito Rodríguez grabó para Oller en 1948 y 1949. Puente cobró 10 dólares por cada arreglo de la sesión de agosto de 1949.
  • Arsenio Rodríguez le vendió unas cintas de sones montunosMontunoDos cosas: la parte de la canción en la que el coro repite una frase y el cantante improvisa encima, y la figura repetitiva que toca el piano.ver más en el glosario → porque RCA, tras el éxito de Pérez Prado con «Mambo nº 5», solo quería mambos.

El almacén que acabó en la basura

Oller se jubiló en 1988 y se fue a Las Vegas, enfermo de alzhéimer; murió atropellado a finales de ese año. Su heredero recibió un almacén de seis pisos con miles de discos de 78, contratos de sesiones con los nombres de los músicos, fechas, sueldos y fotos. Sin saber lo que era, lo vació todo como basura.

Para quien baila on2On2La salsa en línea en la que el paso que cambia de dirección, el break, cae en los tiempos 2 y 6 del compás, con la conga y la campana.ver más en el glosario →, esto tiene una lectura directa. Mucha de la música latina que se grabó en Nueva York salió de tiendas y sellos pequeños, sin créditos y en tiradas cortas. Si hoy cuesta saber quién tocaba en un disco antiguo, en parte es porque esos papeles se perdieron.