charanga y pachanga1933–2001

José Fajardo, Eddy Zervigón y Joe Quijano: flauta, violines y pachanga

José Fajardo llegó a Nueva York como el flautista más popular de Cuba y llenó el Palladium en 1958. Eddy Zervigón, que heredó su puesto en La Habana, fundó en Manhattan la Orquesta Broadway. Entre medias, Joe Quijano puso letra a la gran fiebre de 1961: la pachanga.

Equipo mambero.es · 9 min de lectura · actualizado el

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datos clave
  • José Fajardo nació el 18 de octubre de 1919 y aprendió flauta con un barbero que le dibujaba las posiciones en papel de bolsa.
  • La víspera de Acción de Gracias de 1958 su charanga agotó las entradas del Palladium.
  • En 1961 Joe Quijano y Charlie Palmieri compusieron «La Pachanga Se Baila Así» para aclarar qué era charanga y qué pachanga.
  • La Orquesta Broadway debutó en el Palladium a principios de 1963; el nombre se lo puso el promotor Catalino Rolón.
  • Broadway tocó en Costa de Marfil en 1973 y disputó con El Gran Combo la final del festival de Cali de 1982.
  • Fajardo murió el 19 de diciembre de 2001.

Fajardo, el chico que olvidó las escalas

José Fajardo nació el 18 de octubre de 1919. Su padre, Alberto, era clarinetista y dirigía una banda de viento que solo tocaba danzonesDanzónEl baile de salón cubano nacido en Matanzas en 1879.ver más en el glosario →. Enseñó música a todos sus hijos; a José, piano y clarinete.

El 20 de septiembre de 1933 padre e hijo fueron a La Habana a por un regalo de cumpleaños. En el escaparate de una casa de empeños el chico vio una flauta de ébano de cinco llaves, y el padre se la compró. Un barbero, Fernando Sánchez, que tocaba flauta y clarinete, le dibujó en un papel de bolsa las posiciones de cada nota. En tres meses tocaba escalas a toda velocidad.

Luego vino un largo paréntesis. En 1936 la familia se mudó a La Habana, donde no había trabajo para tantos músicos. José guardó la flauta y se hizo policía, y después soldado. En el cuartel oyó por la radio a Arcaño y su ritmo nuevo. Cuando se licenció, a principios de 1940, llevaba tres años sin tocar y ya no sabía hacer una escala.

Empezó de cero. Pidió clases al flautista Oro Mesa y cada noche suplicaba a las bandas de los cabarés de la playa de La Concha que le dejaran tocar con ellas. Algunas se negaban porque sonaba fatal, y le llamaban «el blanquito». En 1942 el dueño de un local le oyó un solo que sonaba a Arcaño y le contrató para dos danzones por noche, a 75 centavos.

La pelea con Arcaño

A finales de 1946 Arcaño tenía fuertes dolores de estómago y no podía tocar a diario. Fajardo le sustituía los fines de semana.

El 16 de marzo de 1949 el público aplaudió unos floreos de Fajardo gritando «¡Bravo Arcaño!». Arcaño cogió el micrófono para aclarar que el Arcaño era él, sin nombrar a su sustituto. Fajardo, ofendido, se marchó en mitad de la actuación, y un violinista terminó la noche a la flauta.

El 15 de septiembre de 1949 Fajardo fundó su charangaCharangaLa orquesta cubana de flauta, violines, piano, bajo y percusión, heredera de la orquesta típica del danzón.ver más en el glosario →. No fue fácil: las radios solo querían a Arcaño y a Belisario López, y Arcaño llegó a amenazar con no tocar en una sociedad de Regla si contrataban a Fajardo. Según Fajardo, Arcaño era adorado por la sociedad negra y por la blanca, y las orquestas nuevas no se contrataban si él no quería.

Se abrió paso igualmente. En 1950 sus emisiones de radio en directo le hicieron famoso en toda Cuba. Por consejo del violinista Enrique Jorrín grabó para Panart cuatro danzones, entre ellos «El Silver Star» y «La Engañadora». La reconciliación con Arcaño llegó en 1959, en una cena en el Havana Hilton: se levantaron, se abrazaron y no volvieron a hablar del pasado.

La noche que no cupo nadie en el Palladium

En 1955 Fajardo visitó Nueva York por primera vez, y en 1957 le invitaron a tocar en el Waldorf-Astoria.

En 1958 «El Aguardiente» le hizo el favorito de los latinos de Nueva York, y su LP «Ritmo de Pollos» fue de los discos más vendidos del año, junto a «Dance Mania» de Tito Puente. El promotor Catalino Rolón lo trajo al PalladiumPalladiumLa sala de baile de Broadway con la calle 53, en Nueva York, que entre 1948 y 1966 fue la casa del mambo, con las orquestas de Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez.ver más en el glosario → para el baile de la víspera de Acción de Gracias. Cientos de bailadores hacían cola en Broadway con la calle 52. Salazar y su mujer fueron dos de los que se quedaron fuera.

En 1961 publicó «Sabrosa PachangaPachangaEl ritmo de charanga, alegre y con saltitos, que hizo furor en Nueva York hacia 1960 y 1961.ver más en el glosario →». Uno de sus temas, «Sayonara», era en realidad una despedida: tras una gira por Japón había decidido no vivir bajo el nuevo régimen. En un contrato de tres días en Nueva York anunció que se quedaba. Sus músicos volvieron a Cuba; con él solo se quedó el güirero Osvaldo «Chihuahua» Martínez.

1961: Joe Quijano y la fiebre de la pachanga

Ese mismo año la charanga hizo de Johnny Pacheco y Charlie Palmieri los músicos latinos más populares de Nueva York. Unos aficionados llamaban a esa música charanga; otros, pachanga, una palabra que había acuñado el cantante cubano Eduardo Davidson con un éxito en Cuba.

Pacheco llenaba el Tritón Ballroom y el Hunts Point Palace, en el Bronx, con «Óyeme Mulata» y «El GüiroGüiroCalabaza alargada con estrías que se raspa con un palito.ver más en el glosario → de Macorina». Se dice que fue en el Tritón donde los bailadores inventaron los pasos de la pachanga: como si patinaran, saltando, girando un pañuelo sobre la cabeza y gritando «¡a caballo!». Un LP de Tito Rodríguez, «Let's Dance the Charanga», dio nombre a otro paso, la charanga. El lío de nombres estaba servido.

Joe Quijano lo resolvió con una canción. Había nacido el 27 de septiembre de 1935 en Puerta de Tierra (Puerto Rico) y era amigo de infancia de Orlando Marín y de Eddie Palmieri. En el verano de 1961, en su segundo año como director, componía en el sótano de la casa de Charlie Palmieri, en el Bronx: Quijano escribía la letra y Palmieri la melodía. Así nació «La Pachanga Se Baila Así», que explica que la charanga es la orquesta y la pachanga, el baile.

La grabó semanas después con su Conjunto Cachana para Columbia, con Palmieri y Héctor Rivera al piano y Bobby Valentín a la trompeta. Dick «Ricardo» Sugar la puso en su programa de los sábados y el grupo se hizo popular de la noche a la mañana. Los cinco directores más populares de Nueva York eran entonces Pacheco, Charlie Palmieri, Quijano, Tito Puente y Tito Rodríguez.

Desde aquel verano Quijano grabó 37 álbumes más, tuvo su propio sello, Cesta Records, y dedicó temas a lugares de Puerto Rico como Mayagüez o Bayamón. También organizó homenajes para músicos mayores sin recursos.

Eddy Zervigón y la Orquesta Broadway

Eddy Zervigón nació con su gemelo Rudy el 7 de julio de 1940 en Güines (Cuba). Empezó con la trompeta y la cambió por el piccolo, porque era más pequeño y fácil de llevar. Richard Egües, el flautista de la Aragón, le aconsejó pasarse a la flauta. Cuando Fajardo dejó Cuba, el violinista Félix Reyna heredó su banda y Zervigón ocupó el puesto de Fajardo.

En abril de 1962 salió de La Habana. Tras cuatro meses en Miami llegó a Nueva York el 29 de julio y se instaló en un primer piso de la calle 135 Oeste, cerca de Broadway. En el mismo edificio vivían el cantante Roberto Torres y el pianista Gil Suárez, y en tres manzanas, casi todos los músicos de la futura banda. Ensayaban todo el día en su cuarto, y la gente se paraba bajo la ventana a escuchar.

Para tocar en el Palladium, una banda desconocida tenía que vender 500 entradas. La noche en que Torres y Zervigón fueron a recogerlas, Catalino Rolón les sugirió un nombre: Orquesta Broadway, porque casi todos vivían cerca de esa avenida. Debutaron allí a principios de 1963, con Zervigón a la flauta, su hermano Rudy al violín y Torres a la voz.

La leyenda empezó en 1964 con el LP «Dengue» y su tema «Como Camina María». Desde 1965, y durante tres años, hicieron del Basin Street East el sitio de los domingos por la tarde. Charlie Palmieri lo vio claro: había quince charangas en la ciudad, Broadway era la última en llegar, sonaba excelente y cobraba 300 dólares cuando él cobraba 1.000. Aquello pesó en su decisión de disolver La Duboney.

En 1972 «Pa' África» fue de lo más escuchado en Nueva York. En septiembre de 1973 la banda voló a Abiyán, en Costa de Marfil. Las radios africanas ponían discos de la Aragón y de Broadway, y el bajista Mike Amitin contaba que los trataron como a los Beatles o a James Brown.

La despedida del Corso y los pañuelos de Cali

Tras el viaje, Zervigón se fue a Florida. Oficialmente, por el clima. Según una fuente de Salazar, por dos atracos violentos que sufrieron él y su familia en Manhattan. El 14 de agosto de 1974 Broadway se despidió en el CorsoCorsoEl club de la calle 86 de Manhattan que heredó el baile del Palladium en los años setenta.ver más en el glosario →. Tocaron el danzón «Fefita» durante quince minutos, y Salazar describe a los bailadores, detrás de cuatro filas de mirones, girando como peonzas. En la cocina, Machito le dio la mano a Zervigón y le dijo que lo echarían de menos.

Miami no les dio trabajo y en 1975 volvieron. En 1977, con el LP «Pasaporte» y temas como «Isla del Encanto», estaban entre las orquestas más populares de Nueva York: quince bailes por semana, cinco los sábados. Ese año proclamaron a Zervigón Rey de la Música Latina.

En el Festival de Orquestas de Cali gana quien consigue más pañuelos blancos al aire. El 26 de diciembre de 1982 la final la disputaron El Gran Combo de Puerto Rico y la Orquesta Broadway. Cuando anunciaron a Broadway se levantaron miles de pañuelos, y la prensa de Cali la llamó la charanga más excelente.

Fajardo vuelve a Nueva York

Fajardo, mientras tanto, iba y venía entre Miami y Nueva York. En marzo de 1976 volvió para los grandes bailes de charanga con Broadway y Típica Novel en La Maganette, el Basin Street East y el Roundtable. Sus batallas de domingo por la tarde con Broadway son legendarias. En 1977 grabó «Selecciones Clásicas», su disco más vendido hasta entonces.

El 11 de febrero de 1996 le hicieron un homenaje en La Maganette. Una ventisca había paralizado Nueva York y aun así fueron 400 personas a oír a su orquesta y a la de Broadway. Al recibir la placa dijo, con voz ronca, que sabía tocar la flauta pero no hablar, y que Zervigón era el único que le había visitado y llamado. Murió el 19 de diciembre de 2001.

Para quien baila on2On2La salsa en línea en la que el paso que cambia de dirección, el break, cae en los tiempos 2 y 6 del compás, con la conga y la campana.ver más en el glosario →, estas orquestas son la otra cara del Palladium. Sin metales, con flauta, violines y voces al unísono, sostenían la pista toda la noche a base de montunosMontunoDos cosas: la parte de la canción en la que el coro repite una frase y el cantante improvisa encima, y la figura repetitiva que toca el piano.ver más en el glosario →. Escuchar un danzón largo de Broadway como «Fefita» ayuda a entender de dónde sale la sección de mamboSección de mamboEl momento del arreglo en que entran los metales con frases cortas y potentes, encima del montuno.ver más en el glosario → que hoy esperamos en cada tema.