el palladium1923–1973

Tito Rodríguez: elegancia, boleros y una guerra de carteles

Pablo «Tito» Rodríguez dirigió la tercera gran orquesta del Palladium y fue el rival que obligó a Tito Puente a dar lo mejor de sí. Cantante elegante, director exigente y buen empresario, acabó triunfando en toda Latinoamérica con sus boleros. Su historia es también la de una amistad de infancia rota por un cartel.

Equipo mambero.es · 9 min de lectura · actualizado el

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datos clave
  • Nació el 4 de enero de 1923 en Santurce, Puerto Rico, de padre dominicano y madre cubana.
  • Grabó por primera vez el 8 de febrero de 1940, con el Conjunto Siboney de su hermano Johnny.
  • Su orquesta grabó para Tico como Tito Rodríguez y sus Lobos del Mambo.
  • Su enemistad con Tito Puente empezó en 1951 por el orden de los nombres en la marquesina del Palladium.
  • «Inolvidable» (1963) vendió más de millón y medio de copias en Latinoamérica.
  • Murió de leucemia en Nueva York el 28 de febrero de 1973.

De Santurce a las orquestas de Nueva York

Pablo Rodríguez nació el 4 de enero de 1923 en Santurce, Puerto Rico. Su padre, José Rodríguez-Fuentes, era un músico de San Pedro de Macorís, en la República Dominicana; su madre, Nina Lozado, era de Holguín, en Cuba. Ella murió en 1932 tras dar a luz a su décimo hijo, y el padre, seis meses después.

En 1939, con dieciséis años, ya cantaba y tocaba las maracasMaracasDos sonajas con semillas que acompañan al son y a la salsa, muchas veces en manos del cantante.ir al glosario → en Nueva York con el Conjunto Siboney de su hermano mayor, Johnny. Con ellos grabó por primera vez, el 8 de febrero de 1940. Al poco entró de bongosero en la orquesta de Enric Madriguera, donde Johnny era el cantante. Un día Johnny discutió con Madriguera y se fue del escenario, y Tito se ofreció a sustituirle.

En marzo de 1942 ocupó el puesto de Miguelito Valdés como cantante de Xavier Cugat. Pasó un año en el ejército y, a la vuelta, cantó con Noro Morales, con Eddie LeBaron y, desde 1946, con José Curbelo. En 1947 grabó además unos discos firmados como «orquesta de Chano Pozo» que en realidad tocaba la banda de Machito.

Tobi y los años flacos

En el China Doll, un club recién abierto en Broadway, actuaba la orquesta de Curbelo y bailaba una corista llamada Tobi Kei. En realidad se llamaba Takeko Kunimatsu, era japonesa-estadounidense y se había hecho pasar por china para conseguir el trabajo. La dirección prohibía a los músicos acercarse a las coristas. Tito no hizo caso.

La primera cita salió mal: la citó a la una de la tarde delante del Roseland y no apareció. Ella le esperó dos horas bajo la lluvia. Esa noche Tito le explicó, muy serio, que había llovido y no quería mojarse. Aun así se casaron, y su hija Cindy nació el 23 de agosto de 1948.

Poco después Curbelo le despidió por un chisme: le dijeron que estaba bebiendo en un bar cuando en realidad cuidaba de Tobi, enferma. Llegaron meses difíciles. Según Tobi, Tito mendigaba música a compositores y arreglistas y tocaba en antros de Brooklyn por muy poco dinero. Formó un quinteto con el pianista Gil López y, poco a poco, una orquesta.

Los Lobos del Mambo

El 31 de agosto de 1949 grabó con arreglos de Tito Puente como Tito Rodríguez y sus Mambo Devils. Cuando pasó a Tico, Gabriel Oller, dueño del sello anterior, no le dejó usar ese nombre, y la orquesta se rebautizó como los Lobos del Mambo.

Le lanzó la radio. El locutor Dick «Ricardo» Sugar ponía cada noche «La Renta», y Rodríguez se puso de moda. En 1951 encadenó éxitos en Tico: «Golpecito», «El Arrebato», «Desert Dance», «Mambo Mona» y dos temas dedicados a bailarines del PalladiumPalladiumLa sala de baile de Broadway con la calle 53, en Nueva York, que entre 1948 y 1966 fue la casa del mambo, con las orquestas de Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez.ver más en el glosario →, «Tony and Lucille Mambo» y «Joe Lustig Mambo».

Su contable, Bernie Krane, fue su mentor en los negocios, y se notaba. Todos sus músicos eran del sindicato y cobraban la tarifa oficial, con el cheque listo al día siguiente. Cada uno compraba su uniforme y Rodríguez se lo recompraba si se iba. Con arreglos de Gil López, René Hernández y Harold Wegbreit, la orquesta sonaba emocionante y muy bailable.

Rodríguez tenía además físico, elegancia y simpatía fuera del escenario. Eso y sus mambos le convirtieron en un ídolo.

La guerra de los dos Titos

Rodríguez y Puente se conocían desde chicos en El BarrioEl BarrioEast Harlem, en Manhattan, entre las calles 96 y 125: el barrio de los puertorriqueños de Nueva York desde 1919 y la cuna de su música latina.ver más en el glosario →. Puente le había escrito arreglos y los dos habían tocado con Curbelo. En enero de 1951 la revista Latin Tab sacó en portada sus fotos bajo un titular que decía que los dos Titos mandaban en el mambo. La amistad no sobrevivió a ese año.

Una tarde Puente vio en la marquesina del Palladium el nombre de Rodríguez encima del suyo y exigió cambiarlo. Esa noche Rodríguez llegó pronto y pidió que lo volvieran a cambiar. Acabaron en la misma línea, con Puente a la izquierda, el sitio del cabeza de cartel. Al terminar su pase, ninguno anunció al otro, la cortesía habitual entre directores. Ahí se rompió una amistad de infancia.

Después corrió un rumor: que la mujer del dueño del Palladium, Max Hyman, tenía un lío con Rodríguez. En realidad ella le había prestado dinero cuando su marido le negó un adelanto. Hyman vetó a la orquesta y Rodríguez se hizo fuerte en los salones de la calle 110, que llenaba cada fin de semana. Cuando la asistencia del Palladium cayó, Hyman entendió que el rumor era falso y volvió a contratarle.

La pelea siguió en la radio y en la pista. En el programa de Sugar, Puente nunca nombraba a su rival: lo llamaba el guapito de las maracas. Rodríguez decía no tener problemas con nadie, pero cantaba temas con doble sentido. Cuando Puente añadió dos saxos, Rodríguez hizo lo mismo una semana después. Cuando el vibráfonoVibráfonoInstrumento de láminas metálicas con resonadores que suena como un xilófono con eco.ver más en el glosario → de Puente enloqueció a la pista, Rodríguez aprendió a tocarlo.

El bongosero John «La Vaca» Rodríguez, que tocó con él, lo resumía así: aquella guerra sacó lo mejor de los dos. Cuando los bailarines notaban el duelo, dejaban de bailar y se plantaban delante del escenario a ver quién ganaba.

RCA, Tico y United Artists

En 1954 Rodríguez se fue a RCA, porque Tico parecía volcado con Puente, y «Me Lo Dijo Adela» se vendió muy bien. Cuando Puente fichó por RCA en 1956, él volvió a Tico, donde intentó lanzar un ritmo nuevo, el guapachá, que no cuajó. Hyman le negó, sin que se sepa por qué, rodar un corto en el Palladium. Lo rodó en el Palm Gardens y se proyectó en los cines RKO de Nueva York.

En 1959 firmó con United Artists, con una cláusula que le hacía el único director latino del sello. Según Tobi, no quería volver a ser segundón. Su disco «Live at the Palladium» vendió muchísimo y le permitió cobrar en el Palladium por encima de tarifa. En el verano de 1962 «Cara de Payaso» era su tercer gran éxito del año.

Con las listas de ventas de Puerto Rico y Sudamérica en la mano, pidió aparecer en los carteles al mismo nivel que Puente. Puente se negó. El sindicato de músicos ordenó la igualdad y Puente se dio de baja. Curbelo, agente de los dos, rompió el contrato de Rodríguez, que se quedó sin trabajo en Nueva York. Denunció ante el sindicato que la agencia de Curbelo era un monopolio, pero no pudo probarlo.

En Los Ángeles le prometieron de palabra el mismo cartel que a Puente. Al bajar de la limusina en el Hollywood Palladium vio el nombre de Puente encima del suyo. Tocó sin decir nada y desde entonces se aseguró de no volver a compartir cartel con él.

«Inolvidable»

En 1963 grabó «Inolvidable» para un sello sudamericano. Vendió más de millón y medio de copias y le hizo famoso en toda Latinoamérica. Ya no le importaba que le cerraran los salones de Estados Unidos. Desde entonces exigía aprobar en sus contratos al resto de orquestas del cartel.

Hubo malos negocios: un promotor venezolano no le pagó dos semanas de trabajo y él pagó a sus músicos de su bolsillo. Cuando, en otra gira, los músicos supieron cuánto cobraba él, pidieron más, y Rodríguez disolvió su big bandBig bandLa orquesta grande del jazz de los años treinta y cuarenta, con secciones de trompetas, trombones y saxos.ver más en el glosario →. Después se fue a Puerto Rico, donde durante treinta semanas presentó «El Show de Tito Rodríguez», con invitados como Sammy Davis Jr., Tony Bennett o Sarah Vaughan.

En la isla le esperaba un desaire. En los premios anuales premiaron al director del programa y no a él, y un productor llegó a decir que los puertorriqueños no le veían como uno de los suyos. Según Tobi, no le premiaron por ser un «nuyorquino». Se instaló en Florida y no quiso saber más de la televisión.

La despedida

A finales de 1969 un chequeo detectó una leucemia de progresión lenta. Pidió a su familia que no lo contara: odiaba la compasión. Siguió trabajando, grabó en Inglaterra con músicos británicos y en 1971 abrió su propio sello, TR Records.

El 9 de septiembre de 1972, en un baile en el hotel Statler-Hilton, subió al escenario con 25 de sus músicos favoritos en lugar de los catorce habituales. Pidió al público que se acercara para las fotos, presentó a cada músico y les dio las gracias. Entre el público estaba Tito Puente. Después sonó «Inolvidable».

El 2 de febrero de 1973 encabezó un concierto en el Madison Square Garden. El promotor quiso que la orquesta de Puente tocara su música; Rodríguez se negó y pidió la de Machito. Abrió con «Mama Güela» ante un lleno total, pero tosía sin parar y aguantó media hora en escena. Días después le ingresaron con una hemorragia. Murió el 28 de febrero de 1973, en brazos de Tobi.

Puente dijo que el mundo latino perdía a un gran profesional y recordó las noches del Palladium en que tenía que tocar lo mejor que sabía, porque Rodríguez nunca daba menos. Según su viuda, esparció sus cenizas al viento, como él quería. Para quienes le conocieron, lo que importaba de una persona no era su nacionalidad: su mentor era judío, su mujer japonesa y sus músicos, de todas partes.

Para quien baila on2On2La salsa en línea en la que el paso que cambia de dirección, el break, cae en los tiempos 2 y 6 del compás, con la conga y la campana.ver más en el glosario →, Rodríguez es más que el rival de Puente. Su orquesta, pulida y muy bailable, tocaba para la misma pista y puso nombre de bailarines a sus mambos. Y el duelo entre los dos Titos explica parte de la energía de los discos de aquellos años: cada uno tocaba sabiendo que el otro estaba escuchando.