el palladium1939–1998

José Curbelo y los músicos de orquesta: la escuela y el oficio

Detrás de cada gran orquesta del Palladium había músicos que casi nadie recuerda y un hombre que negociaba por ellos. José Curbelo fue pianista, director y, desde 1959, el agente más poderoso de la música latina de Nueva York. Este capítulo cuenta su historia y la de cinco músicos que pasaron por las mismas bandas.

Equipo mambero.es · 10 min de lectura · actualizado el

Capítulo 7 de 19ver todos
datos clave
  • José Curbelo llegó a Nueva York desde La Habana el 17 de mayo de 1939.
  • «Abaniquito», el primer éxito de Tito Puente, es una composición de Curbelo y Bobby Escoto.
  • En 1959 Curbelo fundó Alpha Artists y en poco tiempo representaba a casi todas las grandes orquestas.
  • Joe Loco convirtió estándares estadounidenses como «Tenderly» en mambos.
  • Monchito Muñoz descubrió a Ray Barretto tocando la conga en una boda.
  • Jimmy Frisaura fue trompetista y gerente de la orquesta de Puente durante más de cuarenta años.

José Curbelo, de pianista a director

José Curbelo nació en Cuba en 1919. Su abuelo había luchado junto a los estadounidenses en 1898 y se había quedado a vivir en Estados Unidos, así que José, hijo de padre estadounidense y madre cubana, se inscribió como ciudadano en el consulado. Fue un niño prodigio: estudió piano y composición con Pedro Menéndez y se graduó en el conservatorio a los quince años.

Tocó en La Habana con la Orquesta Havana-Riverside y otras bandas, y el 17 de mayo de 1939 llegó a Nueva York. Una norma del sindicato le obligó a esperar tres meses antes de poder trabajar. En diciembre conoció en la sede del sindicato a un batería de dieciséis años, Tito Puente, y se lo llevó a tocar a Miami.

Pasó por las orquestas de Xavier Cugat y Juancito Sanabria y en 1942 formó su propia banda de nueve músicos. En clubes del centro como el Havana-Madrid o el Latin Quarter tocaba música latina suave para el público estadounidense, y sus discos para RCA eran melódicos. «Managua, Nicaragua» pasó semanas en el programa de radio Hit Parade en 1947.

Pero tenía que competir con los temas calientes de Machito. Empezó a soltarse con montunosMontunoDos cosas: la parte de la canción en la que el coro repite una frase y el cantante improvisa encima, y la figura repetitiva que toca el piano.ver más en el glosario → de piano y descubrió, igual que Noro Morales y Anselmo Sacasas, que al público no hispano le gustaba más el sonido afrocubano que el pop latino aguado. Hacia 1946 su orquesta estaba entre las diez mejores de la ciudad.

Una orquesta que era una escuela

Por la banda de Curbelo pasó media historia del PalladiumPalladiumLa sala de baile de Broadway con la calle 53, en Nueva York, que entre 1948 y 1966 fue la casa del mambo, con las orquestas de Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez.ver más en el glosario →. En sus grabaciones de 1946 y 1947 para RCA tocaban Tito Puente y Tito Rodríguez, este como cantante. Y «Abaniquito», el tema que hizo famoso a Puente en 1949, era una composición de Curbelo y Bobby Escoto.

A mediados de los cincuenta tenía al conguero Sabú Martínez, al saxo tenor Al Cohn y al timbalero Jimmy Santiago. Pero sobre todo tenía cantantes: Mechita, la única mujer, Bobby Escoto, Gilberto Monroig, Santitos Colón, Mon Rivera, Tony Molina y Willie Torres. Sus discos para el sello Fiesta, como «Cha Cha Cha in Blue» o «Que Se Funan», estaban en las gramolas de los barrios hispanos de todo el país.

Curbelo funcionaba como cantera. Cuando Vicentico Valdés dejó a Puente, Curbelo, amigo íntimo suyo, le cedió a Gilberto Monroig. Cuando Monroig se fue, le recomendó a Santitos Colón. Lo contamos en el capítulo de los cantantes.

Alpha Artists: el agente que cambió las reglas

Antes de 1959 cada orquesta latina tenía un mánager que negociaba con los dueños de los locales. Las bandas estaban a su merced y, para trabajar, aceptaban cobrar menos de la tarifa del sindicato.

En 1958 Charlie Palmieri tocaba con un quinteto, con Johnny Pacheco a la flauta, cinco horas por noche por 180 dólares. Curbelo le ofreció 200 por dos horas. Palmieri fue el primero en firmar con Alpha Artists, la agencia que Curbelo fundó al disolver su orquesta en 1959.

En poco tiempo representaba a Tito Puente, Machito, Tito Rodríguez, Ray Barretto, Vicentico Valdés o la Orquesta Broadway. Los dueños ya no podían decir «lo tomas o lo dejas»: o aceptaban sus condiciones o se quedaban sin las mejores bandas. Los músicos ganaron más que nunca.

Tuvo su lado oscuro. Entre 1960 y 1971 se aseguró de que Puente encabezara todos los carteles, salvo cuando estaba Celia Cruz, y eso le enfrentó a Tito Rodríguez. A mediados de los sesenta empezó también a organizar bailes, y como promotor pagaba poco a las bandas jóvenes de boogalooBoogalooLa mezcla de soul y R&B con ritmos latinos que hicieron los jóvenes de Nueva York entre 1966 y 1969, con Joe Cuba, Pete Rodríguez o Joe Bataan, justo antes de la salsa.ver más en el glosario → que como agente debía defender. En 1969 esas bandas se rebelaron y se fueron. Años después, él mismo reconoció el conflicto de intereses.

Machito, mentor de Salazar, le dijo que Curbelo era el representante que cualquiera querría tener. El editor Izzy Sanabria escribió en 1978 que, si Puente era el rey de la música latina, Curbelo era el poder detrás del trono. En 1971 se fue a Miami al negocio inmobiliario; volvió en 1976 y firmó a las charangasCharangaLa orquesta cubana de flauta, violines, piano, bajo y percusión, heredera de la orquesta típica del danzón.ver más en el glosario → del momento, a La Lupe y a Santos Colón. Lo que más le enorgullecía era haber ganado respeto para los músicos latinos.

Cinco músicos de orquesta

MúsicoInstrumentoOrquestas, entre otras
Joe LocoPiano y arreglosMachito, Pupi Campo, su propio trío y quinteto
Monchito MuñozBatería y timbalesNoro Morales, Tito Rodríguez, José Curbelo, Tito Puente
John «La Vaca» RodríguezBongó y congaNoro Morales, Xavier Cugat, Pupi Campo, Tito Puente, Tito Rodríguez
Frankie ColónConga, timbales y arreglosTito Puente, Machito, Ramón Arguéso
Jimmy FrisauraTrompeta y gerenciaPupi Campo y Tito Puente
Cuatro músicos en un escenario: bongó, trompeta, timbales y congas
Mario Bauzá con José Mangual, Carlos Vidal (?) y Ubaldo Nieto en el Glen Island Casino, Nueva York, hacia julio de 1947. Foto de William P. Gottlieb. Foto: William P. Gottlieb (Colección Gottlieb, Biblioteca del Congreso) · Dominio público

Joe Loco, el pianista de los pianistas

José Estévez Jr. nació en Hell's Kitchen, Manhattan, el 26 de marzo de 1921, hijo de puertorriqueños. Del apodo hay dos versiones: el percusionista José Mangual decía que venía de un tema grabado en una sesión de Machito; su mujer, Irma, que se lo pusieron después de que le atropellara un autobús y le colocaran una placa de acero en la cabeza.

Durante treinta años fue uno de los pianistas más solicitados de Nueva York. En 1943 entró con Machito, y por sus solos los bailarines empezaron a llamar a la banda «la Count Basie latina». En la aviación, durante la guerra, aprendió solo a arreglar. En la orquesta de Pupi Campo coincidió con Puente, y entre los dos escribieron los arreglos que la pusieron entre las cinco mejores.

Su gran idea fue tocar estándares estadounidenses como mambos. «Tenderly» nació casi por accidente: Tito Rodríguez tenía laringitis en una sesión de Tico y convenció al dueño del sello, George Goldner, de grabar al trío de Loco, con él mismo a las claves. El disco funcionó, Goldner le ofreció contrato y Loco dejó a Campo. Le sustituyó Charlie Palmieri.

En 1954 escribió «Mambo USA» para una gira de Goldner que agotó el Carnegie Hall, pero se canceló semanas después por la poca asistencia en otras ciudades. Al año siguiente sus chachachásChachacháEl ritmo más lento y marcado que creó Enrique Jorrín con la Orquesta América a principios de los cincuenta y que a mediados de esa década le quitó la pista al mambo.ir al glosario → sonaban en casi todas las gramolas de Nueva York. Se fue a Los Ángeles en 1959, montó con Puente y Charlie Palmieri una empresa de arreglos y acabó en Puerto Rico. Murió en San Juan en marzo de 1988, a los 67 años.

Monchito Muñoz y la lección de la clave

Ramón «Monchito» Muñoz nació en San Juan el 6 de junio de 1932, hijo del director Rafael Muñoz. En Puerto Rico la percusión se aprendía con la batería de jazz, y su ídolo era Gene Krupa. En 1944 la familia se mudó a Nueva York. Al poco, el propio Krupa le oyó tocar un bongóBongóDos tambores pequeños unidos que se tocan entre las rodillas.ver más en el glosario → entre bastidores y quiso llevárselo de gira, pero su padre se negó porque era demasiado joven.

Tocó con Noro Morales, Tito Rodríguez, José Curbelo y Tito Puente. Fue él quien vio a un desconocido Ray Barretto tocando la congaCongaEl tambor alto de una sola membrana que se toca con las manos.ver más en el glosario → en una boda y lo llevó primero a Curbelo y después a Puente. De sus años con Rodríguez recordaba que, cuando prendió el chachachá en 1954, a los músicos les fastidiaba tocar seis seguidos.

Su mejor lección la contó el percusionista Alex Acuña en 1982. Tocando «El manisero», Acuña empezaba el patrón por el lado del tres. Monchito le dijo que empezara por el dos, que es el que va con la melodía; lo contrario era pelearse con ella. Acuña admitió que lo había tocado mal toda la vida.

John «La Vaca» Rodríguez

John Rodríguez nació el 4 de abril de 1930 y creció en Madison Avenue, cerca de la calle 116. Mario Bauzá le llamó «La Vaca» en 1945 porque con trece años medía 1,83 metros. Con los años fue también «Big Daddy», el padre de John «Dandy» Rodríguez, percusionista y mánager de Puente.

Tocó y grabó con unas cincuenta orquestas. Contaba que al principio sobraba el trabajo: ganaba más de 300 dólares a la semana cuando un trabajador medio ganaba 25. Los músicos de El BarrioEl BarrioEast Harlem, en Manhattan, entre las calles 96 y 125: el barrio de los puertorriqueños de Nueva York desde 1919 y la cuna de su música latina.ver más en el glosario → se reunían a diario en un billar de la calle 113 con Madison para mirar el tablón de bolos.

Con Pupi Campo tocó la cáscara en el «Earl Wilson Mambo», golpeando con palillos los laterales de madera del bongó. Estuvo en los Picadilly Boys de Puente y en una sesión de 1949 en la que el sello cambió los títulos en español para atraer al público no hispano: «Picadillo» salió como «Arthur Murray Rhumba». Murió en el Bronx en noviembre de 2000. Su consejo: un músico debería tener otro oficio por si acaso.

Frankie Colón, el testigo

Frankie Colón, de madre colombiana y padre puertorriqueño, se enganchó a la música latina en 1942 con los discos de Machito. Estudió percusión con Papi Pagani, hijo de Federico. Johnny «La Vaca» Rodríguez le presentó a Puente y le recomendó para la conga de su nueva orquesta en 1949.

Por eso es el testigo de su fundación. En el primer ensayo, en la escuela de música de la madre del pianista Luis Varona, no tocaron nada latino, solo pop estadounidense. Colón recordaba el miedo que pasaba cuando Puente dejaba los timbalesTimbalesDos tambores metálicos sobre un soporte, con cencerros y platillo, que se tocan con baquetas.ver más en el glosario → para ir al vibráfonoVibráfonoInstrumento de láminas metálicas con resonadores que suena como un xilófono con eco.ver más en el glosario → y le dejaba solo sosteniendo el ritmo. Más tarde fue un arreglista muy solicitado y pasó más de veinticinco años en el Roseland con Ramón Arguéso.

Jimmy Frisaura, el padre de la orquesta

Vincent «Jimmy» Frisaura nació en McKeesport, Pensilvania, el 2 de octubre de 1924, hijo de italoamericanos, y se crio en el Bronx. En el barrio le llamaban «el Harry James del Bronx». En 1948 fue a ver a un alumno suyo que tocaba con Pupi Campo y se quedó prendado de la música latina.

Desde 1949, y durante más de cuatro décadas, fue trompetista y gerente de la orquesta de Puente: hacía las nóminas, contrataba y despedía, avisaba de los bolos y del uniforme, repartía las partituras y reservaba hoteles. Un músico decía que era la columna vertebral de la banda y que Puente le hacía caso casi siempre. Ninguno habló mal de él.

En 1981 le dijo a Salazar que la música latina había progresado mientras incorporó el jazz, hasta 1961, y que la pachangaPachangaEl ritmo de charanga, alegre y con saltitos, que hizo furor en Nueva York hacia 1960 y 1961.ver más en el glosario → y el boogaloo la simplificaron. También que en los setenta había que hacer dos bolos en una noche para ganar lo que en los cincuenta se ganaba con uno. Un infarto y un coágulo le apartaron de la trompeta en 1989. Murió el 23 de febrero de 1998.

Cuando escuchas un mambo de los cincuenta, oyes a estos hombres antes que a los directores: la cáscara del bongó, la conga que marca el tumbaoTumbaoEl patrón que repiten la conga y el bajo.ver más en el glosario →, la trompeta que empuja el mambo de metalesSección de mamboEl momento del arreglo en que entran los metales con frases cortas y potentes, encima del montuno.ver más en el glosario →. Y la lección de Monchito a Acuña sirve igual para quien baila: antes de moverte, averigua dónde está la claveClaveEl patrón rítmico de cinco golpes repartidos en dos compases que ordena toda la música de raíz cubana.ver más en el glosario →.