el palladium1949–1998

Los cantantes del Palladium: las voces de los mambos y los boleros

Las orquestas del Palladium se recuerdan por sus directores, pero la gente tarareaba lo que cantaban sus voces. Vicentico Valdés, Vitín Avilés, Gilberto Monroig, Santitos Colón y Tony Molina pasaron por las bandas de Puente, Curbelo, Pupi Campo o Alfredito Levy. Casi todos tenían algo en común: cantaban igual de bien un bolero que un mambo.

Equipo mambero.es · 7 min de lectura · actualizado el

Capítulo 9 de 19ver todos
datos clave
  • Vicentico Valdés cantó «Abaniquito» con Tito Puente en 1949, el tema más unido al Palladium.
  • Vitín Avilés puso la voz principal de «Ran Kan Kan», uno de los grandes éxitos de 1950.
  • Gilberto Monroig triunfó con Puente con «Picao y Tostao» y el bolero «Malcriada».
  • Santitos Colón fue cantante de Puente catorce años y la voz de «Dance Mania».
  • Tony Molina recordaba haber tocado en la primera matiné latina del Palladium.

Bolero y mambo en la misma voz

En el libro de Salazar se repite una idea: los grandes cantantes de la época dominaban los dos extremos. Podían cantar un bolero lento y, en el tema siguiente, improvisar sobre un mambo a toda velocidad. Esa doble habilidad era lo que buscaban los directores.

Muchos pasaron además por la orquesta de José Curbelo, que funcionaba como cantera. Cuando a Puente le faltaba una voz, Curbelo le prestaba una.

Vicentico Valdés, el Sinatra latino

Vicentico Valdés nació el 10 de enero de 1921 en el barrioEl BarrioEast Harlem, en Manhattan, entre las calles 96 y 125: el barrio de los puertorriqueños de Nueva York desde 1919 y la cuna de su música latina.ver más en el glosario → habanero de Cayo Hueso. Su hermano mayor, Alfredo, era la voz principal del Septeto Nacional, y con quince años le consiguió cantar en la emisora CMQ. En 1942 se fue a México, donde se hizo famoso cantando en la radio con varias orquestas.

Llegó a Nueva York en febrero de 1949 y trabajó con Marcelino Guerra. Meses después, el bongosero Chino Pozo le llevó a tomar café a la cafetería LaSalle, junto al sindicato de músicos, donde estaba Tito Puente. Puente recordaba su traje negro de raya diplomática y el puro en la boca.

Cómo entró en la banda tiene dos versiones. Según el conguero Frankie Colón, le invitaron a cantar el bolero «Tus Ojos» en el PalladiumPalladiumLa sala de baile de Broadway con la calle 53, en Nueva York, que entre 1948 y 1966 fue la casa del mambo, con las orquestas de Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez.ver más en el glosario →, tuvo que repetirlo y esa misma semana sustituyó al cantante, Paquito Sosa. Según el capítulo dedicado a Valdés, fue en un ensayo para una grabación, cuando Sosa no se apañaba con ese mismo bolero.

En octubre de 1949 grabó con Puente «Abaniquito». Sus improvisaciones y el solo de trompeta de Mario Bauzá la convirtieron en la canción más asociada al Palladium. Luego llegaron «Babarabatiri» y decenas de discos para Tico. Durante un año Puente le acompañó al vibráfonoVibráfonoInstrumento de láminas metálicas con resonadores que suena como un xilófono con eco.ver más en el glosario → en los boleros, de medianoche a la una.

En 1953, en la primera gira de Puente por Los Ángeles, un cartel anunciaba a Valdés antes que a Puente: allí era más conocido por sus años en México. Puente se lo reprochó, aunque Valdés no tenía la culpa. Al volver a Nueva York, Valdés dejó la banda y formó la suya.

Con el sello Seeco grabó boleros como «Cómo Fue», arreglados casi todos por René Hernández, y en 1956 un disco con la Sonora Matancera. En 1959 «La Montaña» le hizo estrella internacional y siguió como solista por toda Latinoamérica. Le llamaban el Frank Sinatra latino. Murió en Nueva York el 26 de junio de 1995.

Vitín Avilés, el barbero de Mayagüez

Vitín Avilés nació en Mayagüez el 30 de septiembre de 1924. Su padre le enseñó el oficio de barbero y le aconsejó no dejarlo: un músico no se jubila, y los hombres se cortan el pelo cada tres semanas. Vitín cortaba el pelo entre semana y cantaba con orquestas los fines de semana.

Su primer éxito, «La Televisión», lo grabó en San Juan con un arreglo de Pérez Prado que el director Miguelito Miranda había comprado por un dólar. En 1946 el tema arrasó en Nueva York. Avilés viajó para cantarlo en el Park Plaza y pagó al propio Pérez Prado para que tocara el piano y reuniera a once músicos. Poco después Prado se fue a México y al estrellato.

Se quedó en Nueva York con Pupi Campo, que le pagaba 175 dólares a la semana frente a los 65 que le esperaban en San Juan. A finales de 1949 sustituyó a Ángel Rosa en la banda de Puente y puso la voz principal de «Ran Kan Kan», uno de los éxitos de 1950. Una oferta irrechazable le devolvió a Puerto Rico, y su puesto con Puente fue para Vicentico.

Entre 1955 y 1957 sus éxitos con La Playa Sextet sonaban a diario en la radio. Cuando por fin le hicieron un homenaje, en febrero de 2000 en el Bronx, contó que había venido a Nueva York a pasar un fin de semana y se había quedado 54 años.

Gilberto Monroig, el Sinatra puertorriqueño

Gilberto Monroig nació en Santurce el 2 de julio de 1930. Debutó en la orquesta de Guillermo Manzano, donde él cantaba los boleros y Mon Rivera los temas rápidos. A principios de los cincuenta se fue a Nueva York y entró con José Curbelo.

Cuando Vicentico dejó a Puente, muchos decían que era insustituible. Curbelo le cedió a Monroig; el libro sitúa su entrada unas veces en 1954 y otras en 1955. Triunfó enseguida con «Picao y Tostao», que sonaba en todo el Nueva York latino, y en un año grabó catorce temas con Puente.

La orquesta de Puente con Monroig

MúsicoInstrumento
Jimmy Frisaura, Al DeRisi, Gene Rapetti y Harold WegbreitTrompetas
Rafael «Tat» PalauSaxo tenor
Shep PullmanSaxo barítono
Charlie PalmieriPiano
Mongo SantamaríaConga
Willie BoboBongó y cencerro
Manuel PatotBajo
Tito PuenteTimbales y vibráfono
Gilberto MonroigVoz

Su último tema con Puente, el bolero «Malcriada», fue su mayor éxito. Problemas personales le retuvieron en Puerto Rico, donde llegó a ser el cantante número uno de la isla. En 1982, en un concierto con su hijo Glenn, con quien llevaba años sin hablarse, se abrazaron en el escenario y cantaron juntos un dúo escrito por el hijo. Murió el 3 de mayo de 1996.

Santitos Colón, catorce años con Puente

Ángel Santos Vega Colón nació en Mayagüez el 1 de noviembre de 1922. Cantó en San Juan con varias orquestas antes de trasladarse a Nueva York en 1950. Con Curbelo grabó un bolero suyo, «Rendezvous», y llegó a compartir cartel con Dizzy Gillespie en un club de jazz de Cleveland.

Curbelo se lo recomendó a Puente en 1956, después de «Cuban Carnival». Su primer disco con él fue «Dance Mania», grabado en tres sesiones entre noviembre y diciembre de 1957. Durante catorce años y diecisiete discos fue la voz de la orquesta, con temas como «Mírame Más», «Ay Cariño» o «Tus Ojos».

En 1970 Jerry Masucci le convenció para lanzarse en solitario con FaniaFaniaEl sello de Jerry Masucci y Johnny Pacheco, fundado en 1964, que convirtió la música latina de Nueva York en la salsa de los setenta y la llevó al mundo con sus All-Stars.ver más en el glosario →, donde triunfó con «Fiel» y «Triste Navidad» y entró en la Fania All Stars. En febrero de 1997, en El Museo del Barrio, empezó a cantar «Ay Cariño» e invitó a Puente a subir: el público que lo había bailado en los sesenta se puso en pie. Murió en Puerto Rico el 21 de febrero de 1998. Puente no pudo ir a despedirle: estaba en el funeral de Jimmy Frisaura.

Tony Molina, la voz de Alfredito

Antonio Molina nació en Mayagüez el 11 de diciembre de 1927 y se crio en Brooklyn. Aprendió cantando con los discos de Miguelito Valdés y Machito, y escuchando por la radio a Frank Sinatra o Bing Crosby. Empezó en los lounges del barrio, donde no se pagaba entrada, el queso era gratis y la cerveza costaba diez centavos.

En 1947 entró en la Orquesta Quisqueya de Joseíto Román. Molina recordaba que fue una de las seis orquestas de la matiné que abrió el Palladium a la música latina, y que tocaron una hora de merengues. En su capítulo sobre el Palladium, Salazar atribuye la orquesta de merengue de aquella tarde a Josecito Mateo, así que las dos versiones no coinciden.

En 1954 hizo una prueba en casa de Curbelo: tres mambos y tres boleros. Le dijeron que estudiara el fraseo de Monroig, al que iba a sustituir. Después pasó a la orquesta del timbalero y vibrafonista Alfredito Levy, con la que grabó «Cha Cha Cha Goes Modern», un disco pensado para bailarines que vendió muy bien. Molina decía que Alfredito fue el único director que le pagó por encima de la tarifa del sindicato.

También hizo coros en «Cuban Carnival» de Puente. Una noche en que Puente tenía a la vez el Palladium y el Manhattan Center, partió la orquesta en dos: él tocó en el Palladium con media banda y suplentes, y Molina cantó en el Manhattan Center con el resto, dirigido por Jimmy Frisaura.

Para quien baila on2On2La salsa en línea en la que el paso que cambia de dirección, el break, cae en los tiempos 2 y 6 del compás, con la conga y la campana.ver más en el glosario →, estas voces están en el montunoMontunoDos cosas: la parte de la canción en la que el coro repite una frase y el cantante improvisa encima, y la figura repetitiva que toca el piano.ver más en el glosario → de muchos temas que siguen sonando: la improvisación de Vicentico en «Abaniquito», el «Ran Kan Kan» de Vitín, el «Picao y Tostao» de Monroig. Cuando el cantante empieza a improvisar contra el coro, la orquesta entra en la parte más caliente del tema. Escuchar al cantante también ayuda a saber dónde estás.