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Lo que piensa Eddie Torres

Después de dedicar media vida a que el mambo no desapareciera, Eddie Torres dice que quizá tenga que dedicar la otra media a salvarlo del futuro. Estas son sus ideas sobre la tradición, los estilos, la competición y cómo aprender.

Equipo mambero.es · 5 min de lectura · actualizado el

Capítulo 16 de 16ver todos
datos clave
  • Distingue tres generaciones: la de los shines y los pies, la suya, que añadió figuras en pareja, y la actual, con acrobacias.
  • Como jurado de salsa en un campeonato de DanceSport en Orlando, eligió ganadora a la única pareja que bailaba como en un club.
  • Su sueño es que el mambo se respete como el ballet o el jazz.
  • Para elegir profesor, pide lo mismo que para elegir médico: preparación y buena reputación.

Tres generaciones

Torres explica la historia del baile en tres generaciones. La primera, la del PalladiumPalladiumLa sala de baile de Broadway con la calle 53, en Nueva York, que entre 1948 y 1966 fue la casa del mambo, con las orquestas de Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez.ver más en el glosario →, era la de los shinesShineSecuencia de pasos que cada uno baila por su cuenta, separados de la pareja, para lucirse con los pies.ver más en el glosario →, el juego de pies y el estilo, casi siempre bailando separados. La suya empezó a inventar figuras con la pareja: más contacto, más vueltas. La de ahora añade acrobacias y toma cosas del jazz, el hip hop, el flamenco o la rumba. Cada una aporta algo, dice, y él se declara fan de las tres.

Él mismo fue de los que más mezcló. Presume de haber sido el primero en meter trucos y teatro en el mambo, con números montados como producciones de Broadway. En Puerto Rico, en 1999, presentó un espectáculo con acrobacias, sombrillas, giros sobre la cabeza, breakdance, charlestón, jazz y hustleHustleEl baile de pareja de la música disco, con muchos giros y portés, que en los años setenta dejó al mambo casi sin bailarines en Nueva York.ver más en el glosario →. Un bailarín de la vieja escuela se burló antes de verlo diciendo que había llegado el circo. Después del número fue a pedirle disculpas.

Salvar el mambo del futuro

Lo que le preocupa no es la mezcla, sino que se pierda la raíz. Recuerda que cuando empezaron los congresosCongreso de salsaEvento de varios días con clases, espectáculos y fiestas que reúne a bailarines de todo el mundo.ver más en el glosario → la idea era enseñar mambo y salsa auténticos. En cuanto llegó el dinero, dice, empezaron a salir al escenario payasos, gente disfrazada de cualquier cosa. Nadie bailaba un mambo vestido de esqueleto. Por eso, ya retirado, volvió a sacar sus trajes del armario: dice que había pasado la vida salvando el mambo del pasado y ahora tenía que salvarlo del futuro.

Su resumen es sencillo: no hace falta matar el mambo para dar la bienvenida a una moda nueva. Cada quince o veinte años llega un baile distinto. Recuerda la lambada, que en Nueva York duró poco porque la gente acababa en el quiropráctico. Hoy son la bachata y la kizomba, y le parece bien. Pero si una música no le llega, no le interesa aprender a bailarla.

El jurado de Orlando

Cuenta una anécdota que lo resume. Le invitaron a juzgar la categoría de salsa de un campeonato de DanceSport en Orlando, junto a Cuban Pete y otros jueces. Antes de empezar, el director le preguntó qué criterio debían seguir. Él dijo que había que buscar lo natural, lo que se baila en la calle y en los clubes, no lo plástico ni los movimientos grandes preparados de antemano.

Se presentaron unas treinta y cinco parejas. Casi todas bailaban como en un campeonato de bailes de salón, con trajes llamativos y mucha técnica. Una pareja joven, él con un pañuelo en la cabeza y camiseta, bailó como en un club. Eddie la puso primera, y los demás jueces estuvieron de acuerdo. El organizador, un antiguo campeón de hustle, le dijo después que menos mal que estaba él: si lo hubieran dejado en sus manos, habrían premiado a los de salón. Y eso, añadió, no es como bailábamos nosotros.

No le gusta, en cambio, ser jurado de las finales de ahora. Hace años le pidieron formar parte de uno y dijo que no: no le gusta eliminar a nadie, es fan de lo que hacen los jóvenes y no se siente capacitado para juzgar acrobacias cuya técnica no conoce.

Un baile clásico que se baila en un club

Su sueño desde joven es que el mundo mire este baile con el respeto que se da al ballet, al jazz o a la danza moderna. Pero le gusta que tenga algo que ninguno de ellos tiene: puedes bailarlo una noche en el escenario del Madison Square Garden y la siguiente en un club. Él lo hacía: después de actuar con Tito, se llevaba a María al Copacabana a bailar toda la noche.

Hoy ya no sale a bailar en los sociales de Nueva York. En cuanto pisa la pista, dice, hay veinte cámaras grabando. Cuando quiere bailar con su mujer, pone un disco en el salón de casa. Recuerda que en su época nunca se sentaba: si querías hablar con él, tenía que ser en la pista, bailando. Y echa de menos una cosa de entonces: los buenos bailaban también con los que estaban aprendiendo, y nadie se negaba a bailar con alguien porque bailara en otro tiempo.

Tampoco tiene edad. En Chicago, con sesenta y seis años, contaba que una alumna de sesenta le preguntó si podía aprender. Le dijo que sí: el mambo se baila de los dos a los noventa.

Consejos

  • Para elegir profesor, haz lo mismo que con un buen médico o un piloto: busca a alguien preparado y pregunta por su reputación. Un profesor puede hacer mucho bien y también mucho daño.
  • Busca a alguien a quien le guste enseñar y que no abuse de sus alumnos. María añade que un buen profesor deja la puerta abierta al alumno que se fue con otro y quiere volver.
  • Si eres joven, estudia ballet, jazz, flamenco, danza africana o claqué. El baile latino de hoy es una mezcla de todo eso, y los jóvenes tienen las escuelas que él no tuvo en los sesenta.
  • Baila en uno o en dos, lo que te guste, pero hazlo bien.
  • Y no te lo tomes tan en serio. Le gusta citar al cómico Red Skelton, que dijo que nadie sale vivo de esta vida.

Su conclusión la repite en casi todas las entrevistas. Lo importante no es quién baila mejor, sino quién lo disfruta más. Y usar el baile para unir a la gente, no para dividirla.

Fuentes

  1. Eddie Torres Interview Part 1. YouTube, canal de Eddie Torres, hacia 2000–2005.Minuto 14:02: los congresos, el dinero y los payasos en el escenario.
  2. Eddie Torres Interview Part 2. YouTube, canal de Eddie Torres, hacia 2000–2005.Minutos 0:00 a 3:02: el retiro y «salvar el mambo del futuro».
  3. Eddie Torres Interview Part 3. YouTube, canal de Eddie Torres, hacia 2000–2005.Minutos 1:03 a 3:00 y 7:01 a 11:01: el crítico que se disculpó y el jurado de Orlando.
  4. Super Salsa Interview Eddie Torres Salsa History Part 1. YouTube, canal de Super Salsa.Minutos 0:01 a 3:00: las tres generaciones (la transcripción es mala; solo se usa la idea general).
  5. Robert Castellucci. Eddie Torres interview at Chicago International Salsa Congress 2017. YouTube, canal de Robert Castellucci, 2017.Minutos 29:02 a 34:01: tradición, la lambada, la edad y la música.
  6. Olga Prykhodko. Eddie Torres interview together with Maria Torres, Part 3. YouTube, canal de Olga Prykhodko, 2020–2021.Minutos 26:00 a 29:03: cómo elegir profesor.
  7. Olga Prykhodko. Eddie Torres interview together with Maria Torres, Part 4. YouTube, canal de Olga Prykhodko, 2020–2021.Minutos 4:00 a 5:01: consejos a los jóvenes.
  8. Entrevista Eddie Torres, parte 3 de 4. YouTube, canal de Daniel Castillo Danza.Minutos 0:00 a 2:01: las cámaras en los sociales y bailar con todos.
  9. Round Table with Eddie Torres, Billy Fajardo and Tito Ortos, Guatemala Salsa Congress 2019. YouTube, canal de SalsaCam, 2019.Minutos 86:09 a 87:00: por qué no quiere ser jurado.