los comienzos1962–1972

Aprender sin escuela

En los años sesenta, en Nueva York, el mambo de la calle no se enseñaba en ninguna academia. Se aprendía mirando en los clubes e imitando en casa. Eddie Torres llegó tarde al Palladium, pero no a las salas que vinieron después ni a los bailarines que salieron de allí.

Equipo mambero.es · 4 min de lectura · actualizado el

Capítulo 3 de 16ver todos
datos clave
  • En 1966, con dieciséis años, pasaba los domingos en el Hunts Point Palace del Bronx.
  • Por cinco dólares se oían cinco orquestas en dos escenarios, de mediodía a medianoche.
  • Se define como «segunda generación»: no llegó a bailar en el Palladium.
  • Iba al Corso, en la calle 86 con la Tercera Avenida, tres noches por semana.
  • A los dieciséis ya enseñaba gratis a sus amigos en el centro recreativo de enfrente de su casa.

La segunda generación

Cuando Eddie empezó a bailar, el PalladiumPalladiumLa sala de baile de Broadway con la calle 53, en Nueva York, que entre 1948 y 1966 fue la casa del mambo, con las orquestas de Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez.ver más en el glosario → de Broadway vivía sus últimos años. Cerró en 1966. Él nunca bailó allí y lo dice claramente: se considera segunda generación. Pero creció con las mismas orquestas, las de Tito Puente, Tito Rodríguez y Machito, y con los bailarines que habían salido de esa sala.

De aquella época le llegaban las historias. Que por el Palladium pasaban Marlon Brando, Harry Belafonte, Elizabeth Taylor o Sammy Davis Jr. Que Brando se sentaba con la orquesta a tocar la congaCongaEl tambor alto de una sola membrana que se toca con las manos.ver más en el glosario →. Y una que le contó el propio Puente: en los años de la competencia con Tito Rodríguez, alquilaba un local cerca de la sala y ensayaba con la banda dos o tres horas antes. No quería salir a calentar, quería salir ardiendo. Rodríguez hacía lo mismo, y Machito, en medio, hacía de árbitro. Puente, eso sí, decía que rivalidad no había: solo la cuestión de quién tenía la mejor orquesta.

Cinco orquestas por cinco dólares

Su Palladium fue el Hunts Point Palace, en el Bronx. En 1966, con dieciséis años, pasaba allí los domingos. Dejaban entrar a los adolescentes desde el mediodía hasta la medianoche, y por cinco dólares había cinco grandes orquestas en dos escenarios. Recuerda una tarde cualquiera: Ricardo Ray en el escenario grande, un cuarto de hora después Eddie Palmieri en el pequeño, y luego Larry Harlow. En las ocasiones especiales, cuenta, llegaba a haber diez orquestas, y una entraba dos segundos después de que acabara la otra.

Eddie Palmieri sonriente al piano, con un micrófono delante y el contrabajista detrás
Eddie Palmieri, una de las orquestas que Torres oía los domingos en el Hunts Point Palace, en un concierto de 2013. Del Hunts Point Palace no hay fotos con licencia libre. Foto: Jens Vajen · CC BY-SA 4.0

De allí salió uno de sus shinesShineSecuencia de pasos que cada uno baila por su cuenta, separados de la pareja, para lucirse con los pies.ver más en el glosario →, que él llama «Hunts Point step», porque en esa sala lo hacía todo el mundo. Y de esos años es también su gusto por la pachangaPachangaEl ritmo de charanga, alegre y con saltitos, que hizo furor en Nueva York hacia 1960 y 1961.ver más en el glosario →: con quince o dieciséis años la veía bailar en Nueva York con la música de Johnny Pacheco y Joe Cuba.

Los que copiaba

No podía pagar clases, así que miraba. Iba al CorsoCorsoEl club de la calle 86 de Manhattan que heredó el baile del Palladium en los años setenta.ver más en el glosario →, el club de la calle 86 con la Tercera Avenida, los miércoles, los viernes y los domingos. Para él era el segundo Palladium: cuando cerró la sala de Broadway, sus bailarines, como Cuban Pete o Louie Máquina, se fueron allí. Estaban, dice, algunos de los mejores bailarines y la mejor música de la ciudad. Había concursos de baile, y él se apuntaba a dos o tres en la misma noche: el premio era una botella de champán y unos dólares que repartía con su pareja. Nadie bailaba por dinero, insiste. Esta es la lista de los que le marcaron, tal como la da en sus entrevistas:

  • JoJo Smith, un profesor de jazz muy conocido que bailaba un mambo lleno de movimientos de jazz. Eddie lo miraba en el Corso y lo imitaba en casa. De él viene buena parte del jazz que mete en sus shines.
  • Freddie Ríos, a quien vio bailar a principios de los setenta en el Corso y llama leyenda del mambo.
  • Cuban Pete, uno de los grandes bailarines del Palladium.
  • Tommy Johnson, que mezclaba mambo con jazz, improvisación y contracciones.
  • Un bailarín al que llama Louie Máquina, por su juego de pies rapidísimo y su seguridad en la pista.
  • Y por encima de todos, la pareja Augie y Margo, a la que dedica el capítulo siguiente.

No todos enseñaban. En aquella época había bailarines que no querían ni que les miraras los pies, por miedo a que les copiaras. Academias sí había, matiza él: escuelas de baile de salón que enseñaban mambo y chachacháChachacháEl ritmo más lento y marcado que creó Enrique Jorrín con la Orquesta América a principios de los cincuenta y que a mediados de esa década le quitó la pista al mambo.ir al glosario →, muchas con profesores italianos o judíos, y casi siempre en el uno, porque daba resultados más rápidos. Lo que no enseñaba nadie era el baile de la calle.

El profesor de dieciséis años

Él hizo lo contrario. A los dieciséis, sus amigos del barrio le pedían que les enseñara los pasos, y él les daba clase gratis en el centro recreativo de enfrente de su casa, con un tocadiscos. No sabía contar ni sabía cómo se llamaba nada. Enseñaba como se hacía entonces: la mano derecha aquí, la izquierda allá, cruzas así.

Y se pasaba las noches bailando. Años después, ya con María, abrían y cerraban el Corso, iban a comer algo y acababan en los after-hours, locales que abrían hacia las cinco de la mañana y donde se bailaba hasta las dos o las tres de la tarde. Para él el baile social sigue siendo lo más divertido: es donde puedes ser natural.

Fuentes

  1. Robert Castellucci. Eddie Torres interview at Chicago International Salsa Congress 2017. YouTube, canal de Robert Castellucci, 2017.Minutos 11:03 a 17:02: el Hunts Point Palace, el Palladium y la rivalidad entre los dos Titos.
  2. Eddie Torres Exclusive Interview, Full Version. YouTube, canal de Salsa Legends And Masters Academy.Minutos 3:00 a 7:01: los bailarines que copiaba y el Corso.
  3. Eddie Torres Interview Part 1. YouTube, canal de Eddie Torres, hacia 2000–2005.Minutos 3:00 a 5:00: JoJo Smith y las primeras clases a los amigos.
  4. Olga Prykhodko. Eddie Torres interview together with Maria Torres, Part 4. YouTube, canal de Olga Prykhodko, 2020–2021.Minuto 12:03: la pachanga de los sesenta.
  5. Olga Prykhodko. Eddie Torres interview together with Maria Torres, Part 3. YouTube, canal de Olga Prykhodko, 2020–2021.Minutos 15:02 a 16:00: los after-hours.
  6. Entrevista Eddie Torres, parte 2 de 4. YouTube, canal de Daniel Castillo Danza.Minutos 2:01 a 3:01: las academias de salón que enseñaban el uno.
  7. Round Table with Eddie Torres, Billy Fajardo and Tito Ortos, Guatemala Salsa Congress 2019. YouTube, canal de SalsaCam, 2019.Minutos 1:02 a 2:00 y 72:01 a 75:01: Puente y Rodríguez, y los concursos del Corso.
  8. Scene 18: Pioneers of the Movement, ft. Eddie Torres & Eli Irizarry. YouTube, pódcast This Scene of Ours, hacia 2025.Minutos 20:00 y 45:00 a 47:00: el Corso como segundo Palladium y las diez orquestas.