la leyenda1962–1979

La salsa y «Oye como va»: Puente frente a una nueva generación

En los setenta la música de Puente pasó a llamarse salsa, y a él no le gustó nada. Al mismo tiempo, un guitarrista de San Francisco convirtió su chachachá «Oye como va» en un éxito de rock. Entre las dos cosas, Puente encontró un público nuevo.

Equipo mambero.es · 5 min de lectura · actualizado el

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datos clave
  • Grabó «Oye como va» en 1962, en el disco «El Rey Bravo» de Tico.
  • Santana lo incluyó en «Abraxas» (1970); como sencillo llegó al puesto 13 del Billboard Hot 100 en 1971.
  • Santana grabó también «Pa' los rumberos» en su tercer disco.
  • Puente repetía que la salsa era el mambo y el chachachá de siempre con otro nombre.
  • En 1977 tocó con Santana en el Roseland Ballroom de Nueva York.

Una nueva generación

A principios de los setenta, buena parte del mundo musical de Puente había desaparecido. Muchos directores y arreglistas veteranos se habían retirado, el PalladiumPalladiumLa sala de baile de Broadway con la calle 53, en Nueva York, que entre 1948 y 1966 fue la casa del mambo, con las orquestas de Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez.ver más en el glosario → había cerrado y el público bailador había envejecido. La música latina se mezclaba ahora con rock, soul y blues.

Una generación nueva tomaba el relevo: Eddie Palmieri, Johnny Pacheco, Ray Barretto, Willie Colón. Con Fania RecordsFaniaEl sello de Jerry Masucci y Johnny Pacheco, fundado en 1964, que convirtió la música latina de Nueva York en la salsa de los setenta y la llevó al mundo con sus All-Stars.ver más en el glosario →, y sobre todo tras el concierto de la Fania All Stars en el Cheetah en 1971, toda esa música pasó a llamarse salsa.

«La salsa se come»

Puente no aceptó la etiqueta. Repetía que la salsa no existía como música. Era el mismo mambo y el mismo chachacháChachacháEl ritmo más lento y marcado que creó Enrique Jorrín con la Orquesta América a principios de los cincuenta y que a mediados de esa década le quitó la pista al mambo.ir al glosario → que él tocaba desde los cuarenta, con un nombre nuevo para venderlo. Bromeaba con que la salsa era algo que se come, no algo que se baila.

Era también un hombre práctico. Vio que la palabra atraía público y acabó usándola en sus conciertos. Gritaba «¡salsa!» y la sala respondía, aunque sonaba el mismo mambo de siempre.

Esta discusión llega hasta hoy. Según Sydney Hutchinson, muchos bailarines de on2On2La salsa en línea en la que el paso que cambia de dirección, el break, cae en los tiempos 2 y 6 del compás, con la conga y la campana.ver más en el glosario → prefieren decir «mambo» antes que «salsa», probablemente porque Eddie Torres heredó de Puente el rechazo a la etiqueta. De ahí sale la frase que se oye en cualquier congresoCongreso de salsaEvento de varios días con clases, espectáculos y fiestas que reúne a bailarines de todo el mundo.ver más en el glosario →: la salsa es la música y el mambo es el baile.

«Oye como va»

Puente grabó «Oye como va» en 1962, en el disco «El Rey Bravo» de Tico. Es un chachachá construido sobre un tumbaoTumbaoEl patrón que repiten la conga y el bajo.ver más en el glosario → de piano en acordes que se repite todo el tema, con un coro sencillo. Se suele señalar que ese patrón de piano se parece mucho al de «Chanchullo», un mambo de Cachao de 1957.

El libro de McNeese da dos años distintos para la grabación original. Aquí usamos el de 1962, que coincide con la cronología del propio libro y con la discografía de Tico.

La versión de Puente, a unos 172 pulsos por minuto: un tempo cómodo para empezar a bailar en el 2 y para practicar el chachachá. Vídeo de Fania Records en YouTube.

Santana

Carlos Santana, hijo de un violinista de mariachi, se dio a conocer a finales de los sesenta en San Francisco mezclando blues, rock y música latina. Saltó a la fama en Woodstock en 1969. Su primer disco ya incluía un tema de Willie Bobo, antiguo percusionista de Puente.

En su segundo disco, «Abraxas» (1970), versionó «Oye como va». Publicado como sencillo, llegó en 1971 al puesto 13 del Billboard Hot 100. En «Santana III» grabó también «Pa' los rumberos». De repente, millones de jóvenes que no sabían nada del Palladium cantaban temas de Puente.

Durante un tiempo a Puente le preguntaban si conocía «esa canción de Santana». Él se lo tomaba con humor y con gratitud: los derechos de autor le llegaban, y su nombre volvió a circular. Decía que «Oye como va» se conocía ya en todo el mundo.

Los setenta de Puente

AñoQué pasó
1970Nace su hija Audrey, de su matrimonio con Margie Ascensión.
1972Publica «Para los rumberos», con el tema «Palladium Days». Nace Tito Jr.
Años 70Toca los fines de semana con Machito en el Corso, en la calle 86 Este.
1977Concierto con Santana en el Roseland Ballroom.
1979Toca en la Casa Blanca para Jimmy Carter y gira por Europa y Japón.
1979Gana su primer Grammy con «Homenaje a Beny».

El Corso y los «mamboniks»

En los setenta Puente y Machito tocaban los sábados y domingos por la tarde en el CorsoCorsoEl club de la calle 86 de Manhattan que heredó el baile del Palladium en los años setenta.ver más en el glosario →, un club de la calle 86 Este. El público eran los veteranos del Palladium, latinos y no latinos, a los que los jóvenes llamaban «mamboniksMamboniksLos fanáticos del mambo que llenaban el Palladium y el Corso, muchos de ellos judíos e italoamericanos de Nueva York.ir al glosario →». Ahí, en el Corso, conoció Puente a un bailarín joven llamado Eddie Torres.

Fotografía en blanco y negro de una orquesta en directo: Tito Puente a los timbales y varios coristas ante los micrófonos
Roger Dawson con Tito Puente en el Corso, Nueva York, 1976. De izquierda a derecha: Roger Dawson (congas), José Madera (güiro y coro), Tito Puente (timbales y coro), Frankie Figueroa (coro) y Frankie Dante (voz principal). Foto: Stephborel · Dominio público

A finales de la década un crítico del Village Voice le llamó el Muhammad Ali de la música latina. Había cumplido 50 años en 1973 y para muchos era un músico de otra época. Pero el fabricante de instrumentos Latin Percussion le llevó de gira por Europa como cara de su marca. En Japón descubrió hasta qué punto era conocido en el mundo.

Lo que cuenta Max Salazar

Para Max Salazar, los setenta fueron la peor época de Puente. El sello Fania compraba tiempo de radio y el programa más escuchado solo ponía sus discos; su propia discográfica apenas le promocionaba, y los grandes salones de baile cerraban porque los alquileres se dispararon. El regreso llegó, curiosamente, de la mano de Jerry Masucci, el dueño de Fania, que le llevó a la televisión en 1976 y produjo el homenaje a Beny Moré de 1978, que le dio su primer Grammy.

Salazar recoge también el reencuentro con Vicentico Valdés el 18 de abril de 1975, a medianoche, en un club Corso lleno a reventar, y las palabras de Puente a la muerte de Tito Rodríguez: que en el Palladium tenía que dar lo mejor porque Rodríguez era un rival muy duro.