la vida1923–1939

Infancia en El Barrio: el niño que aporreaba las ollas

Ernest Anthony Puente nació en Nueva York en 1923, hijo de puertorriqueños, y se crio en El Barrio entre música cubana, swing y baile de salón. Antes de ser músico fue bailarín: ganó cuatro veces el concurso de su parroquia. Esa doble formación explica casi todo lo que vino después.

Equipo mambero.es · 5 min de lectura · actualizado el

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datos clave
  • Nació el 20 de abril de 1923 en el Harlem Hospital de Nueva York.
  • Sus padres, Ernesto Puente y Ercelia Ortiz, eran puertorriqueños; ella, de Ponce.
  • Se crio en East Harlem, el barrio puertorriqueño conocido como El Barrio o Spanish Harlem.
  • Estudió siete años de piano con Victoria Hernández, hermana del compositor Rafael Hernández.
  • Fue cuatro veces rey de la parroquia de La Milagrosa por su manera de bailar.
  • En 1939, con 16 años, dejó el instituto para ser músico profesional.

Una familia de Puerto Rico en Nueva York

Los Puente llegaron a Nueva York en la primera gran ola de emigración puertorriqueña. Desde 1917, la Ley Jones convertía a los puertorriqueños en ciudadanos estadounidenses, y eso abrió la puerta a miles de familias. En la primavera de 1920 el abuelo, Antonio Puente, desembarcó en Nueva York con su hijo Ernesto, de 16 años.

Ernesto conoció en la ciudad a Ercelia Ortiz, una joven de Ponce que en la isla solo había encontrado trabajo como empleada doméstica. Se casaron y vivieron primero en Brooklyn, donde él entró en una fábrica de cuchillas de afeitar y llegó a capataz. Luego se mudaron a Manhattan, a la zona de la calle 110 Este.

Su primer hijo nació el viernes 20 de abril de 1923 en el Harlem Hospital. Le llamaron Ernest Anthony. En casa era «Ernestito», y de ahí salió el «Tito» que le acompañó toda la vida. Con un año, la familia volvió a Puerto Rico y pasó allí un par de años antes de instalarse definitivamente en Nueva York.

El Barrio en los años de la Depresión

El BarrioEl BarrioEast Harlem, en Manhattan, entre las calles 96 y 125: el barrio de los puertorriqueños de Nueva York desde 1919 y la cuna de su música latina.ver más en el glosario → era la antigua comunidad puertorriqueña de East Harlem. No era un gueto cerrado: Puente recordaba judíos en una calle, italianos en otra, familias negras al lado y los puertorriqueños en medio. Con los años llegaron también cubanos y dominicanos, y los clubes del barrio programaban toda la música latina que había.

Calle ancha de El Barrio al anochecer, con el rótulo de La Marqueta bajo las vías del tren
La Marqueta, el mercado de El Barrio bajo las vías del tren, en la calle 116. La foto es de 1984, pero el mercado ya estaba allí cuando Puente era niño. Foto: Alfred Gonzalez · CC BY 2.5

La Depresión golpeó fuerte. La familia se mudaba a menudo, a veces al otro lado de la misma calle, porque un casero nuevo regalaba un par de meses de alquiler. Hubo también tragedias: su hermano pequeño, Robert, murió con cuatro años al caer de una escalera de incendios. Con su hermana Anna, cinco años menor, Tito tuvo una relación muy estrecha.

Sus padres insistieron en que hablara y leyera español. En el colegio no se enseñaba nada de cultura latina, así que el idioma y la música de casa eran su única escuela en ese terreno. Puente creció bilingüe y siempre lo consideró una ventaja.

Las ollas, las cucharas y los vecinos

De muy pequeño ya golpeaba muebles, ventanas y cacharros de cocina con cubiertos. Los vecinos se quejaban y pedían a sus padres que lo mandaran a estudiar música. Los Puente, en lugar de pararle, le hicieron caso al consejo.

Su madre le apuntó a la New York School of Music, en la calle 125. Las clases costaban veinticinco centavos, y en casa no siempre los había. También empezó con el saxo alto gracias a un profesor de música que alquiló una habitación en el piso familiar.

Sus profesores

InstrumentoProfesorQué le dio
PianoVictoria HernándezSiete años de piano con la hermana del compositor puertorriqueño Rafael Hernández.
PianoLuis VaronaUn pianista que años después tocaría con Machito y en la propia orquesta de Puente.
Batería«Mr. Williams»Técnica de caja, lectura a primera vista y oficio para acompañar espectáculos. No sabía nada de música latina.
Saxo altoUn profesor inquilinoLas primeras nociones de viento, que luego usaría en la Marina.

Antes que músico, bailarín

Hacia los 12 años, Tito y Anna entraron en «Stars of the Future», un grupo de música y baile del barrio. Ensayaban en la iglesia de La Milagrosa, la parroquia de la familia, en la calle 115. Cada año la parroquia coronaba como rey y reina a los niños más talentosos, y Tito ganó el título cuatro veces por cómo bailaba.

Los dos hermanos estudiaron bailes de salón de todo tipo, claqué acrobático incluido. Su modelo eran Fred Astaire y Ginger Rogers. Puente presumía de ser de los pocos directores de orquesta que sabían bailar, y aconsejaba a los jóvenes directores que aprendieran.

Para quien baila on2On2La salsa en línea en la que el paso que cambia de dirección, el break, cae en los tiempos 2 y 6 del compás, con la conga y la campana.ver más en el glosario →, este detalle importa mucho. Puente escribía sabiendo qué siente un cuerpo en la pista. Sabía cuándo hace falta aire, cuándo un golpe de metales pide una figura y cuándo el tempo agota. Décadas después seguía bailando en el estudio para comprobar si un tema funcionaba.

Dos músicas a la vez: swing y son

En el instituto, en 1937, tocaba boogie-woogie al piano a la hora de comer. Con unos amigos cantaba en grupo los temas de los Ink Spots. Escuchaba por la radio a Benny Goodman, Artie Shaw, Duke Ellington y Count Basie. Siempre citó como maestros a Ellington, Basie, Chick Webb y Lucky Millinder.

Su ídolo de la batería era Gene Krupa. Llegó a ganar un concurso tocando nota por nota el solo de «Sing, Sing, Sing». Pero al mismo tiempo escuchaba la música cubana que sonaba en El Barrio y casi en ningún otro sitio. Contaba que se tomó en serio el piano tras oír al cubano Anselmo Sacasas en «Dolor cobarde», con el Casino de la Playa.

  • Del swing aprendió la big bandBig bandLa orquesta grande del jazz de los años treinta y cuarenta, con secciones de trompetas, trombones y saxos.ver más en el glosario →: secciones de metales, riffs y una batería que empuja.
  • De la música cubana aprendió la claveClaveEl patrón rítmico de cinco golpes repartidos en dos compases que ordena toda la música de raíz cubana.ver más en el glosario →, el tumbaoTumbaoEl patrón que repiten la conga y el bajo.ver más en el glosario → y el papel de cada tambor.
  • Del baile de salón aprendió a pensar en quien está en la pista.

En 1939, con 16 años y a dos cursos de graduarse, dejó el instituto. Tenía más formación que muchos músicos del doble de su edad y quería ganarse la vida tocando. El problema era que, con esa edad, el sindicato de músicos de Nueva York no le admitía.