la leyenda1949–2000

Los bailarines de Tito: por qué Puente importa tanto al on2

Puente no solo tocaba para bailar: defendía el baile. Del Palladium a los años ochenta, cuando el mambo casi desaparece, mantuvo bailarines en su escenario. Con Eddie y María Torres, los Tito Puente Dancers, ayudó a que el on2 llegara hasta hoy.

Equipo mambero.es · 4 min de lectura · actualizado el

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datos clave
  • De niño ganó cuatro veces el concurso de baile de su parroquia.
  • Decía que un director de orquesta debía saber bailar.
  • Eddie y María Torres debutaron con su orquesta en 1980 en el New York Coliseum.
  • Bailaron con él veintiún años como los Tito Puente Dancers.
  • En 1987 Torres preparó a sesenta bailarines para un homenaje a Machito en el Apollo.

Un músico que bailaba

Puente aprendió a bailar antes que a dirigir. De niño fue cuatro veces rey de su parroquia por cómo bailaba, estudió bailes de salón y claqué con su hermana Anna y admiraba a Fred Astaire. De mayor aconsejaba a los jóvenes directores que aprendieran a bailar, porque así entenderían para quién tocaban.

Esa idea atraviesa toda su obra. «Pa' los rumberos» llevaba en el disco el subtítulo «For Dancers». Su disco más vendido se llama «Dance Mania». Y cuando grabó su disco número cien, bailaba en el estudio para comprobar que funcionaba.

Los bailarines del Palladium

En los cincuenta la pista del PalladiumPalladiumLa sala de baile de Broadway con la calle 53, en Nueva York, que entre 1948 y 1966 fue la casa del mambo, con las orquestas de Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez.ver más en el glosario → era un laboratorio. Augie y Margo Rodríguez metieron en el mambo ballet, giros y portés. Pedro «Cuban Pete» Aguilar y Millie Donay actuaron en grandes escenarios de Nueva York. Los Mambo Aces y muchos otros competían, se copiaban y construían el vocabulario del estilo neoyorquino.

Los miércoles, la noche de Puente, había clase gratuita de mambo. Puente contaba que las academias mandaban a sus alumnos a mirar, y que él tocaba pensando en los que bailaban. En la gira de 1954 llevaba incluso bailarines de exhibición en el cartel.

Los años difíciles

Entre el cierre del Palladium y 1987 el mambo estuvo a punto de morir. Los bailarines de aquella época se habían retirado sin enseñar. Quien bailaba en escenarios hacía hustleHustleEl baile de pareja de la música disco, con muchos giros y portés, que en los años setenta dejó al mambo casi sin bailarines en Nueva York.ver más en el glosario →, que era lo que pedían las discotecas, y la salsa era un baile social, sin espectáculo.

Puente fue de los pocos que siguió apostando por los bailarines de mambo en sus conciertos. Antes de que salieran a escena, daba un pequeño discurso pidiendo al público que volviera al mambo y que no dejara morir el baile.

Eddie y María Torres

Eddie Torres nació en 1950 en Spanish HarlemEl BarrioEast Harlem, en Manhattan, entre las calles 96 y 125: el barrio de los puertorriqueños de Nueva York desde 1919 y la cuna de su música latina.ver más en el glosario →, de padres puertorriqueños, y aprendió a bailar en los clubes de los setenta. Conoció a Puente en el CorsoCorsoEl club de la calle 86 de Manhattan que heredó el baile del Palladium en los años setenta.ver más en el glosario →, donde ganaba tantos concursos que acabó de jurado. Un domingo se acercó a felicitarle y Puente le dijo que tenía talento, que dejara de bailar solo por diversión y montara un número.

Tardó años en tenerlo. Con su mujer, María, montó dos números sobre temas de Puente: «El cayuco» y «Palladium Days». En 1980 debutaron con su orquesta en una exposición latina en el New York Coliseum, y el público se puso en pie.

Desde entonces se presentaron como los Tito Puente Dancers, con una chaqueta que llevaba a Tito tocando los timbalesTimbalesDos tambores metálicos sobre un soporte, con cencerros y platillo, que se tocan con baquetas.ver más en el glosario →. Jimmy Frisaura, el viejo amigo de Puente, le dijo a Torres que Tito no compartía el escenario con cualquiera. Bailaron con él veintiún años.

«Mambo Gozón», un mambo de big band de Puente a casi 210 pulsos por minuto. Es el tipo de tema que pide shines limpios y pies rápidos. Vídeo de Tito Puente - Topic en YouTube.

El Madison Square Garden y el Apollo

A mediados de los ochenta, Puente daba un concierto en el Madison Square Garden. El promotor Ralph Mercado no quería bailarines latinos en el descanso: ya tenía un grupo de baile disco. Puente los metió igualmente como sus bailarines. Tras el número disco, Eddie y María bailaron «Palladium Days» y el público se levantó.

La calle 125 de Harlem con el rótulo vertical del Apollo y su marquesina
El Apollo Theater en la calle 125, Harlem, Nueva York, 2007. Foto: Rup11 · CC BY-SA 3.0

En 1987 Puente encargó a Torres las coreografías para un homenaje televisado a Machito en el Apollo Theater. Torres eligió a sesenta de los mejores bailarines de club y los entrenó cuatro meses. Él sitúa ahí el renacer del on2On2La salsa en línea en la que el paso que cambia de dirección, el break, cae en los tiempos 2 y 6 del compás, con la conga y la campana.ver más en el glosario →. Ese mismo año fundó los Eddie Torres Dancers.

Por qué el 2

Torres cuenta que fue Puente quien le explicó por qué el 2 importa tanto. Es el tiempo que acompaña al tumbaoTumbaoEl patrón que repiten la conga y el bajo.ver más en el glosario → de la congaCongaEl tambor alto de una sola membrana que se toca con las manos.ver más en el glosario → y a la sección rítmica. Es la idea que está en la base del on2 que se enseña hoy en Barcelona, Madrid o Nueva York.

AñoPuente y los bailarines
1935Gana uno de sus títulos de rey del baile en la parroquia de La Milagrosa.
Años 50Noche de los miércoles en el Palladium, con clase de mambo.
1954Gira «Mambo-Rhumba Festival» con bailarines de exhibición.
1980Debut de Eddie y María Torres con su orquesta en el New York Coliseum.
Mediados de los 80Impone a sus bailarines en el Madison Square Garden.
1987Homenaje a Machito en el Apollo: sesenta bailarines entrenados por Torres.

Qué le debe el on2

  • Un repertorio enorme pensado para la pista, con metales que marcan acentos.
  • La defensa pública del baile de mambo en los años en que casi nadie lo bailaba.
  • Un escenario para Eddie y María Torres, que luego ordenaron y enseñaron el on2.
  • La palabra «mambo» para el baile, frente a «salsa» para la música.