Primeros escenarios: de los Happy Boys a los Afro-Cubans de Machito
Entre los 13 y los 19 años, Puente pasó por las orquestas que estaban creando el sonido latino de Nueva York. Allí descubrió los timbales y aprendió el oficio con José Curbelo. Con Machito y Mario Bauzá sacó los timbales a la primera línea del escenario.
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- Empezó con los timbales en los Happy Boys de Federico Pagani, en el Park Plaza de la calle 110.
- Se afilió al sindicato de músicos en Nueva Jersey porque era demasiado joven para el de Nueva York.
- En 1939 conoció al pianista cubano José Curbelo, que le llevó a tocar a Miami.
- Tocó a principios de los cuarenta con Noro Morales y apareció en cortometrajes de su orquesta.
- Mario Bauzá le llamó para los Afro-Cubans de Machito porque, entre otras cosas, sabía leer partituras.
La Nueva York que encontró
Cuando Puente empezó a tocar, la música cubana llevaba casi una década de moda en Nueva York. En 1930 la Havana Casino Orchestra de Don Azpiazu había triunfado con «El manisero». La rumba de salón se bailaba en Harlem y en los clubes del centro. En Midtown abrían locales con nombres cubanos: La CongaCongaEl tambor alto de una sola membrana que se toca con las manos.ver más en el glosario →, el Havana-Madrid, la Casa Cubana.
La música latina tenía entonces dos circuitos. En El BarrioEl BarrioEast Harlem, en Manhattan, entre las calles 96 y 125: el barrio de los puertorriqueños de Nueva York desde 1919 y la cuna de su música latina.ver más en el glosario → sonaba para los latinos; en el centro, una versión más suave se tocaba para el público blanco. Puente iba a pasar su juventud saltando de un circuito al otro.
Los Happy Boys y los timbales
De adolescente era habitual del Park Plaza, en la calle 110 con la Quinta Avenida. Allí, los domingos por la tarde, tocaba la batería con los Happy Boys de Federico Pagani, una banda que mezclaba swing, pop y música afrocubana. Con ellos empezó a tocar los timbalesTimbalesDos tambores metálicos sobre un soporte, con cencerros y platillo, que se tocan con baquetas.ver más en el glosario →, el instrumento que marcaría su carrera.

Los timbales son dos tambores metálicos de un solo parche, montados en un soporte y tocados con baquetas. Suelen llevar al lado un cencerroCampanaEl cencerro grande que toca el bongosero en el montuno.ver más en el glosario → y un platillo. Para el bailarín de on2On2La salsa en línea en la que el paso que cambia de dirección, el break, cae en los tiempos 2 y 6 del compás, con la conga y la campana.ver más en el glosario → son una referencia constante. El timbalero marca la cáscara, cambia a la campana en el montunoMontunoDos cosas: la parte de la canción en la que el coro repite una frase y el cantante improvisa encima, y la figura repetitiva que toca el piano.ver más en el glosario → y remata cada sección con un repique. Puente iba a convertirse en el timbalero más famoso de la historia.
En esos mismos años, con 13 o 14 años, conoció a Machito, que tocaba los fines de semana por la zona. Se sentaba con los músicos, improvisaba con los percusionistas cubanos y tocaba saxo y piano con ellos cuando le dejaban. También aprendía de los músicos callejeros del barrio.
El sindicato y José Curbelo
Sin carné del sindicato era casi imposible trabajar como profesional. El de Nueva York, el Local 802, no admitía a menores, así que Puente se afilió en Nueva Jersey. Por esa época se hizo amigo de Pablo Rodríguez, un chico de su edad recién llegado de Puerto Rico. Con los años sería Tito Rodríguez, su gran rival.
En diciembre de 1939 le contrataron como batería de una banda latina local. Allí conoció a José Curbelo, un pianista cubano de 20 años recién llegado a la ciudad. Curbelo quedó impresionado y le invitó a una temporada de tres meses en un club de Miami. Compartieron habitación a cinco dólares por cabeza a la semana.
Curbelo fue su primer mentor, en la música y, sobre todo, en el negocio. Le enseñó cómo se contrata, cómo se cobra y cómo se dirige una orquesta. A mediados de los cuarenta su banda tendría a Tito Rodríguez de cantante y a Puente en los timbales.
Noro Morales y las primeras grabaciones
A principios de los cuarenta Puente tocó con varias orquestas a la vez. Entre ellas estaba la de Noro Morales, un pianista puertorriqueño que dirigía una de las bandas latinas más populares de Nueva York. Según McNeese, con 18 años también grababa como batería con la orquesta de swing de Vincent Lopez.
En 1942, con Morales, apareció en varios cortometrajes musicales de Hollywood. Hollywood explotaba entonces todo lo latino: Carmen Miranda, Xavier Cugat, la rumba en la pantalla. Puente empezaba a saber lo que era tocar para cámaras y para estudios.
Machito, Mario Bauzá y los Afro-Cubans
Los Afro-Cubans nacieron en 1940. Machito, el cantante Frank Grillo, era la cara; su cuñado Mario Bauzá, trompetista y arreglista, era el cerebro musical. Bauzá venía de las big bandsBig bandLa orquesta grande del jazz de los años treinta y cuarenta, con secciones de trompetas, trombones y saxos.ver más en el glosario → de jazz y quería juntar la armonía del jazz con el ritmo cubano. De esa idea sale lo que hoy llamamos jazz afrocubano.

Bauzá necesitaba un batería que leyera música, y el de la banda no sabía. Llamó a Puente. El libro de McNeese sitúa su entrada entre 1941 y el verano de 1942. Lo importante es que el chico de El Barrio entró en la orquesta más avanzada de la ciudad.
Machito le dio un papel de solista. Puente sacó los timbales a la parte delantera del escenario y los tocó de pie, cuando lo normal era tocarlos sentado y al fondo. También fue de los primeros en combinar timbales, bombo y platillo para subrayar los golpes de la big band.
De Machito y Bauzá aprendió algo para toda la vida. Una orquesta latina podía tener la ambición de una big band de jazz sin dejar de ser música de baile.
Las orquestas por las que pasó
| Orquesta | Dónde | Qué aprendió |
|---|---|---|
| Happy Boys de Federico Pagani | Park Plaza, calle 110 | Los timbales y el público latino de El Barrio. |
| José Curbelo | Nueva York y Miami | El oficio y el negocio de dirigir una orquesta. |
| Noro Morales | Clubes de Manhattan y cine | Grabar y tocar para un público amplio. |
| Machito y sus Afro-Cubans | La Conga y otros clubes del centro | La fusión con el jazz y el papel del timbalero solista. |
La guerra cortó en seco este ascenso. Los Afro-Cubans habían empezado a grabar para Decca cuando el conflicto paralizó la industria discográfica. Puente tenía 18 años y supo que, antes o después, le tocaría ir.
Lo que cuenta Max Salazar
Max Salazar, que creció en el mismo barrio, añade detalles de esos años. Puente conoció a Pablo «Tito» Rodríguez en 1939 en La Casita María, el local juvenil de su manzana: vivían en la misma calle 110 y jugaban en el mismo equipo de béisbol. Antes de la guerra pasó por la orquesta de Johnny Rodríguez, el hermano de Tito, y por la de Anselmo Sacasas en Chicago, y tocó año y medio con Noro Morales, con quien salió en varios cortos musicales.
En junio de 1942, días antes de la huelga de grabaciones del sindicato de músicos, grabó con la orquesta de Machito y Miguelito Valdés: su timbal suena en «Oye negra», «El botellero» o «Eco». Semanas después se fue con el bongosero Chino Pozo a la compañía de danza de Jack Cole, en Chicago, y al mes volvió con Machito, donde siguió hasta que le llamó la Marina.